2026-04-02

El consumo de carne resiste entre aumentos y cambios de hábito en Viedma y Patagones

Los vecinos de la Comarca apelan a las billeteras virtuales y al esfuerzo compartido.

El ritual de pasar por la carnicería cambió. Lo que antes era un pedido de "cinco kilos de asado", hoy suele ser una consulta cautelosa frente a la pizarra de precios. Radio Noticias (105.5 MHz), conversó con José Luis Jiménez, quien describió con precisión quirúrgica cómo la inflación está moldeando la dieta de los viedmenses y maragatos.

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La realidad es numérica y contundente: la carne viene sufriendo aumentos de entre el 4% y el 5% cada diez o quince días. "Del bolsillo del consumidor se nota", admitió Jiménez, representante de la carnicería "La Morocha", aunque destacó que en su local intentan mantener valores competitivos frente a lo que se paga en otras regiones. Actualmente, cortes como la bola de lomo rondan los $18.990 y el asado los $19.390, siempre con descuentos por pago en efectivo para aliviar el impacto.

Sin embargo, el factor estacional también juega su parte. "Marzo y los primeros días de abril siempre son difíciles por el inicio de clases y las fiestas locales (7 de Marzo). El sueldo sigue siendo casi el mismo y los aumentos lo han ido superando", explicó el carnicero.

Uno de los datos más coloridos  - y crudos - de la entrevista fue la transformación en las formas de pago y consumo. Jiménez señaló que las billeteras virtuales han ganado el terreno casi por completo.

"Hoy ya no viene uno y se lleva todo. Se juntan cuatro o cinco amigos, esperan que les compartan el pago por Mercado Pago para colaborar entre todos y recién ahí abonan", relató detrás del mostrador.

Ante este escenario, el pollo se convertió en el gran refugio: "Hoy tres kilos de pollo equivalen a uno de carne. Aunque rinde menos, la gente se vuelca a eso por una cuestión de costos". También el cerdo ha ganado protagonismo en las bolsas de compras diarias, donde ya es común ver pedidos mínimos de "cuatro alitas o 400 gramos de picada" para el día a día.

Jiménez planteó un punto crítico que encarece el producto local: la situación geográfica y sanitaria. Al ser una zona libre de aftosa sin vacunación, la carne de la región es codiciada en el sur del país.

"Viene mucha gente del sur a buscar hacienda acá. Como ellos ofrecen más plata para llevársela, nosotros terminamos pagando el precio de allá teniendo la producción acá", lamentó. El comerciante señaló que la imposibilidad de traer carne de zonas como Bahía Blanca o La Pampa (por las barreras sanitarias de Luro y La Adela) limita la oferta y mantiene los precios altos para el consumidor local.

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NoticiasNet · Móvil - Juan Carlos Gimenez - Precios en Carnicería

La resistencia del encuentro

Pese a todo, el carnicero maragato sostiene que hay algo que la crisis aún no pudo quebrar: la necesidad de compartir. "La tradición de las juntadas con amigos no se pierde. Es la forma de olvidarnos de los problemas de la semana", reflexionó.

Desde el viernes a la tarde, el movimiento en las carnicerías de la zona vuelve a repuntar. Quizás ya no se vendan las cantidades de antaño, pero el fuego se sigue prendiendo, aunque ahora la "vaquita" sea digital y el ticket se divida entre varios.

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