Robo a un comerciante fallecido en Viedma: qué pena le dieron al declarado culpable
El vidriero Gregorio Brost fue condenado finalmente a tres años de prisión en suspenso tras declararlo autor de dos hechos de robo cometidos en viviendas y un local comercial de esta ciudad, pertenecientes al comerciante Armando René Malpelli, fallecido en mayo de 2024.
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La sentencia, difundida en el cierre de la semana, confirmó que este individuo ingresó por la fuerza a los inmuebles del conocido comericante y sustrajo diversos bienes de alto valor, entre ellos un televisor, herramientas profesionales y un cuatriciclo Honda TRX 350. Algunos de esos elementos fueron recuperados en su domicilio durante los allanamientos realizados en septiembre de 2024.
Durante el juicio oral, las partes coincidieron en que la materialidad de los hechos no estaba en discusión. La controversia se centró en el aspecto jurídico y en la intención del acusado, quien entre fines de julio y el 24 de agosto de 2024, según se constató retiró un cuatriciclo Honda, una sierra circular de mano, una soldadora, mechas, tubos Bahco, llaves de tipo hexagonal, piezas de cobre y de bronce, dos tanques de combustible y tres motores de lanchas.
La Fiscalía, a cargo de José Chirinos, y la querella particular de Santiago Güenomil, sostuvieron que Brost actuó con pleno conocimiento de la ajenidad de los bienes y con una maniobra planificada que incluyó el cambio de cerraduras, el ingreso forzado y el posterior intento de iniciar un trámite de herencia vacante ante Fiscalía de Estado. Ese trámite, iniciado después de la denuncia, fue considerado un elemento que reforzó la hipótesis delictiva.
La defensa ejercida por Aldo Bustamante, por su parte, planteó que existió un error de tipo, alegando que Brost desconocía la existencia de herederos y que no actuó con dolo. El análisis del debate demostró lo contrario tomando en cuenta que un testigo vio parte del operativo de saqueo.
El monto de la pena
Se llegó al juicio con un tribunal unipersonal, y no de tres jueces, porque la pretensión inicial de la acusación no superaba los tres años de prisión. Como el hombre no tenía antecedentes, eso implicaba la ejecución condicional, no efectiva.
Luego del juicio, ya en la etapa de cesura, la Fiscalía solicitó dos años de prisión en suspenso, mientras que la querella varió la postura sostenida a lo largo del proceso y pidió tres años y seis meses de prisión efectiva.
La sentencia señaló que ese pedido excedió los límites fijados en el requerimiento de elevación a juicio y en el auto de apertura, donde ambas partes acusadoras habían acordado un máximo de tres años. Además, advirtió que no hubo elementos nuevos que justificaran tal cambio, resaltando la necesidad de “preservar la buena fe y buenas prácticas procesales”.
Finalmente, el juez Marcelo Chironi impuso una condena superior a la solicitada por la Fiscalía: quedó fijada en tres años de prisión en suspenso. Para el magistrado, no podía aplicarse el mínimo de la pena porque había agravantes: “denotan un perjuicio económico de gran significancia y el modo artero en que se han producido (en algunos casos en la nocturnidad) son elementos a valorar negativamente”, dice el fallo. Consideró como atenuantes la falta de antecedentes penales del acusado, su rol como sostén económico y el cuidado de una hija menor.
La sentencia también rechazó el pedido de la querella para decomisar la camioneta del condenado y adjudicarla a la víctima, señalando que el proceso penal no habilita ese tipo de transferencia directa de bienes. Podrán hacerlo en otro fuero.
Amplio debate
Una de las últimas audiencias tuvo picos de tensión cuando se debatió cómo podría resarcir a la víctima, Liliana Mañueco, viuda de Malpelli. En principio, el abogado defensor destacó que "Brost tiene un comercio de vidriería desde hace 13 años y su familia depende de él. No tiene antecedentes. Una pena de un año en suspenso sería suficiente para disuadir cualquier tipo de reincidencia. Se mezclan las dos cosas entre el resarcimiento económico y el decomiso de la camioneta", puntualizó y completó: "La pena pedida es excesiva, no se puede embargar la camioneta para pagar los daños reclamados, lo dejaría en vulnerabilidad porque no podría continuar trabajando".
Esto despertó indignación en Mañueco dirigiéndose a Brost. "Este señor no se acordó de que tenía una familia cuando organizó y planificó el robo, el ejemplo que debía darle a esa hija que ahora tiene que mantener. No se acordó de nada cuando a mí me vació un negocio completo de cosas ¿Ahora se encuentra en una situación de vulnerabilidad?. Me parece un poco tarde que recapacite ahora. El daño irreversible ya lo cometió y no le importó nada a quién le hacía el daño, que sigue vigente porque yo hace un año que vengo haciendo mil kilómetros (vive en otra ciudad) y poniendo en riesgo mi trabajo, porque hoy falté y me descuentan el día. Él, ahora vuelve a su vidriería y todo sigue igual".
Mañueco insistió en que "pido por favor que este hombre vaya preso, que cumpla y que sienta lo que yo estoy sintiendo hace un montón de tiempo. A él lo único que le importa es su vulnerabilidad y su daño psicológico. Se hubiera acordado antes de darle el ejemplo a su hija. ¿Y el daño mío?. Yo tendría que estar con un psiquiatra, no con un psicólogo y sin embargo sigue defendiendo lo mío", completó.