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24/04/2026

"Siento que perdí todo": el desgarrador testimonio de la hija del hombre que murió en la Ruta 1

Comenzó la primera rueda de declaraciones en este hecho que tiene como imputado a Federico Navarré, con la participación de nueve testigos.
Jornada cargada de dolor en el Poder Judicial de Viedma. Fotos: NoticiasNet.
Jornada cargada de dolor en el Poder Judicial de Viedma. Fotos: NoticiasNet.

Comenzó la audiencia de cesura del juicio que tiene como imputado a Federico Navarré. La causa, en la que se lo acusa de homicidio culposo, es por la muerte de Luis Felicindo Alan en un accidente protagonizado por el empresario gastronómico, en la Ruta 1, a la altura del kilómetro 9, el 11 de agosto de 2024. Navarré iba alcoholizado en un Volkswagen y chocó contra la Renault Duster de Felicindo, donde también viajaba su hija, Victoria Alan, que tuvo traumatismos. 

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En esta oportunidad, el tribunal, compuesto por Juan Chironi, Georgina Amaro y Adrián Dvorzak escuchó el relato de 9 testigos que fueron dispuestos por la querella, a cargo de Damián Torres y Claudia Pichiñan.

El relato de Victoria Alan, de su hija, fue el de mayor impacto en esta jornada. La joven contó que ella había llegado de Buenos Aires, lugar en el que residía por estudio, y estaba pasando unos días en Viedma, visitando a su familia. La habían invitado a una fiesta en El Cóndor, alrededor de las 4 de la mañana se quiso ir y llamó a su padre para que la vaya a buscar.

"Él llegó, me subí y me dio un beso en la frente, como hacía siempre que me iba a buscar a un lado, me preguntó cómo me había ido y salimos... Cuando pasó el accidente vi a mi papá, de espalda a mí, inconsciente, contra la puerta. Yo le hablaba, no me contestaba", recordó.

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Y siguió: "Enseguida paró un auto, se llamaba Daniel, que me ayudó a salir del auto. Busqué mi celular, que estaba en el piso y llamé a mi mamá. Después se acercaron más personas a ayudar. La primera imagen fue la de mi papá ahí, que no me contestaba, y no me la puedo borrar".

"Mi vida no sé cómo sigue. Me siento en pausa, siento que este no es mi lugar, me parece irreal estar acá... Estoy viviendo otra vez en Viedma porque no me pude ir, estoy con psicóloga. Perdí todo; perdí a mi familia, el estar acostada con mi papá, mirando una película. Él era mi papá y mi amigo. Perdí que me acompañara mientras yo canto...perdí todo", remarcó en medio de un llanto desolador. 

La palabra de la viuda

Otra declaración contundente fue de la viuda, Liliana Jiménez, la persona que estuvo 30 años con él, desde los 18 que se conocieron, y con quien tuvo tres hijos. 

Ante la consulta sobre como era Alan, contó: “Luis era la persona que yo elegí cuando era muy chica. Tenía 18 años. Uno podría decir un montón de cosas, ¿no? Y presumirlo. Era una gran persona. Gran persona. Mi compañero de vida. Un gran papá. Era un papá presente. Permisivo con sus hijos. Le costaba el no con ellos. Trabajador. Un trabajador incansable, que no paraba. Siempre tenía algo para hacer. Protector. Absolutamente protector. Solidario. Acudía a todos los llamados. Ahora vengo. Me pidieron que ayude a esto. Ahora vengo. Necesitan que ayude a lo otro”.

Sobre la dinámica familiar antes de esto, contó: “Un matrimonio de una pareja tranquila. Él entraba a las 5 de la mañana para trabajar. Yo a las 7. Nosotros nos reencontrábamos recién a las 3 de la tarde.  Siempre era habitual en él mandarme un mensaje para avisarme que ya había salido de su trabajo. ¿Necesitas algo? Era diario. Mandarme una foto de lo que íbamos a almorzar. Es la única foto que tengo de él que me mandó su último mensaje. Es una foto del almuerzo. Cuando yo llegaba a las 3 era nuestro momento de ponernos a charlar y a decir... ¿Cómo fue tu día? ¿Qué hiciste? ¿Cómo te fue? Siempre me decía cómo está tu compañero”.

“Siempre le interesaba saber cuál era mi ámbito. Cómo estábamos, ¿no? Y ese era nuestro momento a partir de la merienda. Era nuestro momento para conversar. Nosotros todos salíamos a hacer juntos. Casi nunca yo salía a hacer algo sola. Las compras diarias las hacíamos juntos. Él siempre se preocupaba porque yo hiciera cosas que me gustaran. Si él tenía que esperar dos horas, esperaba. Si tenía que llevarme y traerme a todos los turnos que mi hijo lo quisiera, lo hacía. Nunca se quejaba”, resaltó.

Consultada sobre cómo se enteró del accidente, contó: “Me llamó mi hija. Me llamó Vicky. Desesperada. Llorando. Y me dijo, 'mamá, nos chocaron. Nos chocaron mamá, vení, por favor'. Me levanté, desesperada, desperté a mi hijo Juna Ignacio. Le dije: 'Vamos que chocaron a papá'. Cuando íbamos llegando y vi nuestro vehículo, mi primera visión fue: Dios mío. Dios mío, me lo mataron".

"Mi primer contacto fue con Victoria. Alguien me dijo: señora, tu hija está allá. Victoria estaba sentada del otro lado de la ruta en un vehículo de alguien que se lo había facilitado para que no siguiera viendo a su papá. Y cuando me acerqué al vehículo. Ya alguien intentaba ayudar a Luis. Y entonces yo dije, bueno gracias a Dios mío está vivo. Yo solo atinaba a hablarle. Y a decirle no te preocupes, Vicky está bien, necesitaba sacarle esa preocupación a él y que se concentrara a él. Vino la ambulancia y yo me quede con Victoria".

El tribunal, compuesto por Juan Chironi, Georgina Amaro y Adrián Dvorzak.

 

El caso

El hecho se produjo el 11 de agosto de 2024 en la Ruta Provincial N° 1 cuando el imputado conducía su vehículo en dirección Viedma–El Cóndor, momentos antes de las 4:20 de la madrugada. A la altura del kilómetro 8,980 invadió el carril contrario e impactó frontalmente contra un Renault que circulaba en sentido opuesto. Este iba conducido por la víctima fatal acompañado por su hija, que también sufrió heridas por el impacto.

La querella, a cargo de Damián Torres y Claudia Pichiñan, junto a los fiscales.

Según se estableció en el marco de la investigación, el imputado conducía con un nivel de alcoholemia estimado entre 2,02 y 2,17 gramos por litro de sangre, sin el debido cuidado ni dominio del rodado. Como consecuencia del impacto, el conductor del otro vehículo sufrió múltiples lesiones, entre ellas un traumatismo torácico que derivó posteriormente en un infarto que provocó su fallecimiento.

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