SE PASÓ A UN CUARTO INTERMEDIO
Femicidio de Cecilia Strzyzowski: el clan Sena pidió la nulidad del fallo
El reciente caso judicial del femicidio de Cecilia Strzyzowski ha tomado un nuevo giro. Dos semanas después de que un jurado popular condenara a César Sena junto a sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, la defensa de estos anunció que pediría la nulidad de la decisión.
Este movimiento, argumentan, responde a la supuesta falta de imparcialidad del jurado, una afirmación que ha dado lugar a un cuarto intermedio en las audiencias de cesura. Ahora, la comunidad de Chaco está nuevamente a la espera, y las respuestas prometidas podrían redefinir las consecuencias de lo que se consideró un juicio emblemático en la región.
Durante el proceso legal se esperaba que la jueza Dolly Fernández anunciara las sentencias para los condenados y sus colaboradores, quienes también enfrentan cargos por encubrimiento. Sin embargo, antes de que esto pudiera ocurrir, la sesión se detuvo momentáneamente. Fernández anunció esta pausa para permitir que ambas partes recopilen pruebas y gestionen testigos disponibles. El jueves 27 de noviembre es la nueva fecha fijada para reanudar las argumentaciones en este contexto judicial tenso y lleno de expectativas.
Por su parte, Gabriela Tomljenovic, abogada de César Sena, hizo hincapié en la declaración de inimputabilidad de su defendido, buscando anular por completo cualquier acción legal que se haya tomado contra su cliente en relación con la desaparición y fallecimiento de Strzyzowski. Una solicitud adicional propuso investigar por posible falso testimonio a Gloria Romero, la madre de la víctima, cuyos testimonios durante el juicio ahora se encuentran bajo escrutinio.
Emerenciano Sena y Marcela Acuña también enfrentaron solicitudes de sus abogados para que el análisis clínico determine su conveniencia para prisión domiciliaria. El equipo de defensa basó su solicitud en las condiciones de salud alegando que, aunque ninguno de los procesados supera los 70 años, existen diagnósticos que podrían justifican su permanencia fuera de un establecimiento penitenciario convencional, apuntalados por la aportación de testigos favorables sobre el estado médico del matrimonio.
Este caso recobra relevancia en el panorama nacional al poner de manifiesto las múltiples capas que rodean un juicio por femicidio, desde la percepción de imparcialidad en el juicio por jurados hasta las complejidades asociadas a la salud de los implicados.