Homicidio culposo en la Ruta 1: qué dijo la familia luego de una nueva jornada de debate judicial
El caso Federico Navarré, imputado por la muerte de Luis Feliciano Alan, tuvo un nuevo capítulo en la Justicia. El hecho sucedió el 11 de agosto de 2024, cuando en la Ruta 1, a escasos metros del Parque Industrial, el acusado, que iba alcoholizado, se cruzó de carril y chocó contra el vehículo del hombre de 55 años, quien murió producto de las heridas. De acompañante iba su hija Victoria, de 21, que se salvó.
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Luego de la revisión de suspensión de juicio a prueba, donde se decidió que el caso siga su curso y se defina en un juicio, hablaron los familiares de Alan. NoticiasNet estuvo allí, donde la viuda, Liliana, dijo: "El señor Navarré decidió alcoholizarse, decidió subirse a su vehículo, decidió cambiarse de carril, y con esa acción embistió el vehículo donde iba mi marido y donde iba Victoria".
A continuación, la señora remarcó: "A partir de ese momento no solo le quitó la vida a mi marido, sino que todo lo que conlleva a su alrededor. Todo lo que nosotros estamos transitando. Tanto Victoria como yo no manejamos por gente como él, porque es una irresponsabilidad. Hay cosas que no se aprenden con un curso de manejo, hay cosas que se tienen o no se tienen. No hay reparación para mí ni la va a haber nunca".
"En el momento del accidente yo tenía 49. 30 años caminamos de la mano con Luis. No conozco otra vida que no sea junto a él...y un tercero decidió que todo eso que había construido durante toda una vida se fuera por la borda en un segundo. Mientras ellos deciden otras cosas yo tuve que decidir qué ataúd elegir”, siguió con la voz quebrada.
Por su parte, Victoria, que fue parte del accidente, dijo: "El día que pasó lo que pasó, al mediodía habíamos estado festejando los 15 de nuestra prima. Yo esa noche tenía un cumpleaños y no tenía muchas ganas de ir, pero decidí ir porque era de una amiga, y cómo no iba a ir a saludarla. La opción de quedarme a dormir en el lugar estaba, pero yo quería irme a mi casa".
"Lo llamé a mi papá, mi papá llegó, me subí a la camioneta e hizo lo de toda la vida: me subí, incliné la cabeza, y él me dio un beso...de la nada levanté la vista y… ya está. Miré para mi costado, no le vi la cara. Estaba mirando para el otro lado. 'Papá, papá...', y mi papá nunca me respondió. Me tuve que bajar del auto, encontrar mi celular, llamar, y mi papá nunca me respondió. Yo pedía por favor que alguien haga algo", siguió su relato Victoria en medio de un llanto desgarrador.
Como pudo, expuso sus sentimientos, esos que está tratando en terapia: "Yo me sentí culpable. Si no no iba a ese cumpleaños, si no lo llamaba y me quedaba a dormir, mi papá estaría acá. Si yo no tenía muchas ganas de ir a ese cumpleaños, ¿para qué fui? Mi mejor amigo, mi papá. Íbamos juntos hasta la ferretería a comprar un clavo. Ahora no tengo más eso. salir a caminar, a comprar, íbamos a todos lados juntos, y no tengo más eso. No tengo a quién tenerle la linterna mientras arregla algo de la casa...ahora tenemos que llamar a alguien, cuando ya teníamos a alguien que nos arreglaba todo. Me quedé son mi mejor amigo. Me quedé sin mi papi".