Conflicto por vibraciones en tomas de agua: qué explicaciones dio el municipio
En Viedma, mientras la ciudad avanza en el desarrollo de su infraestructura, en algunos sectores los conflictos entre los vecinos se intensifican. Sobre calle Don Bosco al 100 (tramo Puente Viejo), existe un tramo de dos cuadras cruzando la avenida Francisco de Viedma, donde un grupo de frentistas reclama que se encuentran afectados por el paso constante de camiones de gran porte para la carga de agua.
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“Es una calle de servicio para abastecer de agua a camiones de Viedma y muchos de Patagones en la toma debajo del puente ferrocarretero”, aseguró un vecino en diálogo con NoticiasNet, mencionando una circulación de “un transporte cada 15 minutos”.
Según la mirada de los vecinos, el sector cuenta con valor paisajístico, residencial y turístico importante para la ciudad y convive con un tránsito constante de camiones que producen fuertes vibraciones ocasionando grietas en algunas viviendas, además de ruidos molestos.
Si bien viven allí cerca de 30 familias entre frentistas y una conocida quinta con su local comercial, denuncian una pérdida de calidad de vida, mientras que desde el municipio, el secretario de Obras Públicas, Martín Calderón reconoció la situación, pero explicó que la utilización de esa calle responde a necesidades estratégicas de la ciudad.
“Ese camino es el que nos permite regar las calles del Don Bosco, del Inalauquen, del Guido, de todo ese sector. Las regamos con esa toma y tenemos que seguir asegurándolas porque en realidad todo se abastece de esa toma de agua”, apuntó el funcionario tras una consulta de este medio.
Además, Calderón mencionó que existen otras dos tomas de agua en Viedma —una en el barrio San Martín y otra en el barrio Lavalle—, pero que ésta, ubicada debajo del puente ferrocarretero, sigue siendo fundamental para la logística urbana.
Respecto del reclamo específico de los frentistas, el funcionario mencionó que existe una dificultad adicional: “Hay uno de ellos que se lleva un gran porcentaje del frente y está decidido a no hacer la calle”, lo que complica cualquier proyecto de reconfiguración o mejora. También remarcó que “no me consta que haya problemas directos por el tránsito, como fisuración en las casas”.
Consultado por posibles soluciones, Calderón dijo: “ se podría instalar adoquines en esa cuadra, con materiales de lo que se usan generalmente para soportar ese tránsito. Yo creo que con eso se solucionaría tanto el mantenimiento de la cuadra como los problemas que plantean los vecinos”.
Si bien, Calderón se mostró predispuesto a escuchar la situación, recordó que hay un mantenimiento del camino y que buscaran la forma de que los camioneros circulen con mayor precaución.