2025-08-09

La madre de Mandagaray molesta con la Justicia y apuntó que los instructores fueron “miedosos inútiles”

Adriana Fabi visitó el estudio de Radio Noticias y no se guardó nada. Además, anticipó que presentarán una ley con el apellido de su hijo, para terminar con los “verdugos” que abusan de la autoridad.

La familia de Gabriel Mandagaray, el joven de 25 años que murió mientras practicaba un curso del Cuerpo de Operaciones Especiales y de Rescate (Coer), en abril de 2021 en Bahía Creek, sigue en estado de conmoción por una nueva audiencia pedida por el Superior Tribunal de Justicia (STJ).

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Sospechan que el Poder Judicial realizará una nueva modificación al segundo fallo del Tribunal de Impugnación, donde hubo una reducción de una condena a uno de los instructores.

El supervisor del Coer, Alejandro Gattoni recibió una condena de cuatro años y 10 meses de prisión, el instructor con mayor jerarquía, Alfredo Nahuelcheo tuvo una condena de cuatro años y ocho meses, el policía más próximo a la orden de meterse al mar, Maximiliano Vitali Méndez recibió cuatro años y tres meses, y se le redujo la pena a tres años de prisión condicional a Marcelo Contreras, el que estaba más lejos del agua.

Adriana Fabi, la madre del oficial muerto en el agua, visitó Radio Noticias y dialogó con el programa "Un Día Cualquiera". Al respecto, indicó: "¿Qué más vamos a modificar si ya el Superior Tribunal de Justicia tuvo el expediente hace un año en mano? Me despierta una alerta que nos llamen a una audiencia, nos podrían haber notificado por escrito como hicieron con la modificación de uno de los acusados".

"Yo ya dejé de creerle a la Justicia, estas personas han querido zafar desde el principio y quieren llegar a menos de cuatro años para no estar detenidos", agregó y completó: "Es grave que policías maten a otro policía, acá se defienden más los derechos de los procesados y no de las víctimas, pedimos la inmediata detención, que no circulen más, porque hasta siguen cobrando un sueldo institucional mientras hay gente que hoy está vendiendo bolsas en la esquina para tener algo para comer y no son delincuentes".

Asimismo, apuntó contra la disminución de pena contra Marcelo Contreras: "Le dieron un poco menos, porque dentro de todo quiso llegar al rescatista, que era uno de los cursantes que traía el cuerpo de Gabriel. Como se asustó y manifestó que temió por su vida, le pegó en el pecho al rescatista, que era un cursante, y tuvo que abrir las manos y el cuerpo de mi hijo se fue al mar. A ese se le bajó la pena. Yo como mamá digo que a ese inútil hay que darle un poco más, porque fue la última oportunidad que tuvo mi hijo para salir vivo a la orilla".

Fabi lamentó en igual situación: "El curso era ajerárquico, sin las jerarquías, pero no por eso un sargento puede mear a un oficial, significa que el conocimiento que tiene un sargento se lo puede verter a una persona de mayor rango. Estos incapaces no lo tomaron así ni fueron controlados por nadie. Está probada la coautoría de todos y le bajaron la pena al inútil que golpeó al rescatista".

"Al otro oficial le hicieron una reanimación y volvió porque Dios quiso y se estaba muriendo de hipotermia. Todo esto está investigado y se cerró la causa, por eso tiene sentencia", puntualizó.

En relación a la declaración de los testigos, la comisario general remarcó: "Los testigos dijeron todo y quedó probado que los mismos cursantes tuvieron una parte resolutiva. Estos incapaces (por los instructores) entraron en crisis y no sabían qué hacer. El muchacho que lo traía a mi hijo sabes la cicatriz que tiene ahora, porque el otro de afuera le pegó en el pecho y se fue mi hijo".

Además, criticó el curso desde la base: "Fue un curso siniestro, estos pseudo-instructores estaban entrenándolos como si se estaban preparando para un lugar donde hay terrorismo".

Consultada sobre el escarnio contra su hijo por su apellido, pronunció: "Si tenían una diferencia conmigo o con Tito (el papá), hubiéramos hablado o hubiéramos ido al ring, yo estaba equipada y entrenada para enfrentar a estos miedosos inútiles. Pero esperaron que dentro de los cursantes estuviera el hijo de. Desde un primer momento está declarado en el juicio que tenían al hijo de y ahí empezaron. Lo tenían que mear, cagar, que pase frío y sabían que él no sabía nadar, en el curso no había actividades en el agua autorizadas y estos hicieron cosas desautorizadas. Fue un descontrol".

Fabi expuso también: "La muerte de mi hijo tiene cuatro nombres y hay un par de nombres detrás que tenían la responsabilidad funcional y la Justicia lo desestimó, así que vamos a poner toda la energía contra estos".

Además, adelantó que "tengo entre líneas a la Ley Mandagaray, para que se le corten las manos a los verdugos, a los que abusan de la autoridad para maltratar a alguien que va a una formación inicial".

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