Intento de homicidio en San Javier: habló el imputado y dijo que tiene un mensaje de Dios para todos
En la jornada de este viernes se lleva a cabo la tercera audiencia del juicio contra Richard González Conrado, el paraguayo que baleó a un jornalero de 27 años en la Manzana 450 de San Javier, el pasado 22 de julio de 2024.
Por este hecho, el joven Marcos Quiroga estuvo al filo de la muerte, sufrió una herida que lo dejó internado por meses y luego le amputaron su brazo derecho.
Hoy es la instancia de los alegatos, pero hubo un momento clave: la declaración de González Conrado.
Con un mensaje mesiánico, habló de que Dios tiene un mensaje para todos. En este sentido, como si estuviera fuera de juicio, manifestó: "A mí me da mucha tristeza estar acá, el otro día dije que tenía un mensaje y es un mensaje por parte de Dios, para todos. Me da tristeza salir en las noticias y también le hablé a Marcos Quiroga, pero solamente le dije que le esperan cosas buenas".
El hombre que no dudó en disparar a matar, agregó: "A todos los que hablaron mentiras, Dios quiere que se arrepientan. Marcos Quiroga le pidió algo a Dios y se lo va a dar. Todos los que hablaron mentiras que le pidan perdón a Dios, no a mí. Yo no le deseo el mal a nadie, yo la pasé re mal y Marcos también, pero Dios tiene una recompensa para nosotros".
"Yo estoy arrepentido y quiero reparar a Marcos Quiroga", precisó y señaló: "Quiero que la fiscal busque a 'Chucky' (una persona que fue nombrada al pasar en una audiencia anterior), quiero que él también pague lo que le hizo al carnicero de San Javier Carlos Luján", en alusión a otro caso judicial de resonancia.
La fiscal Mariana Giammona entrevistó al imputado y le preguntó qué pasó esa noche. Al respecto, explicó: "Yo estaba con Yesica Luján, en forma particular, estábamos tomando una cerveza y le dije que terminemos las dos latas, no iba a alta velocidad, eso es mentira. Ellos estaban al lado de la casa, agarraron piedras y fueron a mí. Yo me refugié en el auto, agarré un cuchillo y le dije a Yesica que se lleve el auto que me lo iban a romper. Yo lo conozco al 'Chucky'. Yesica se fue y ellos eran entre siete y ocho y yo estaba solo".
Recordó cuando lo tuvo entre sus manos a Francisco Amaya, amigo de Quiroga y le habría dicho "¿Por qué me hacen esto? Él me dijo que me tranquilice, que ellos me conocen y que se equivocaron. Mi auto era el de mis sueños, luché tanto para comprarlo y les dije que acá se terminaba todo. Cuando me fui a diez metros, agarraron palos, piedras, lo que encontraron y me corrieron hasta la casa. Ahí yo agarré el arma y volví a entrar".
Acto seguido, sucedió el hecho de sangre que casi acabó con la vida de Quiroga, en un desenfrenado ataque de González Conrado.
"Si es mentira que Dios me castigue", citó y amplió: "A Quiroga lo conocía de vista nomas, yo llevaba a mucha gente en la cebolla, pero no tuve ninguna relación".