Lanzaron una campaña en un barrio de Viedma "por el mal uso del agua y las cloacas"
El barrio Guido de Viedma enfrenta, año tras año, una problemática persistente: el colapso del sistema cloacal. A pesar de las intervenciones realizadas, la situación no encuentra una solución definitiva y genera reiterados episodios de malestar entre los vecinos.
Uno de los factores principales detrás de estos colapsos no es estrictamente técnico, sino de conducta: el mal uso del sistema por parte de algunos residentes. Ante esto, la junta vecinal del Guido difundió un comunicado a través de redes sociales apelando a la concientización de la comunidad.
“Necesitamos un cambio de actitud urgente”, encabeza el mensaje, en el que se recuerda que el servicio cloacal, aunque básico, es esencial para mejorar tanto la calidad de vida individual como la convivencia barrial.
“El sistema de cloacas solo debe recibir los líquidos provenientes de artefactos sanitarios, el agua del lavado de prendas, la higiene personal, el lavado de alimentos y el enjuague de la vajilla”, especificaron desde la junta vecinal.
Aunque parezca una advertencia reiterativa, la entidad detalló una lista de residuos que están terminantemente prohibidos en bachas e inodoros. Entre ellos, se encuentran: ropa, pañales, algodones, bolsas, preservativos, envases plásticos o de cartón, así como aceites lubricantes, pinturas, colillas de cigarrillos, medicamentos vencidos, yerba, fósforos, té o café.
En enero pasado, NoticiasNet, informó de insólito hallazgo de Aguas Rionegrinas: un calzoncillo obstruyendo el sistema. El hecho no solo generó sorpresa e indignación, sino que también sirvió como punto de partida para insistir en la necesidad urgente de un uso responsable del sistema cloacal.
Desde la junta vecinal insisten en que pequeños cambios en los hábitos cotidianos pueden evitar grandes problemas comunitarios. La solución, dicen, está en manos de todos.