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AIRE PARA SENTIR

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15/05/2026

El cuerpo grita lo que la mente calla: la importancia de frenar el "piloto automático" y gestionar las emociones

La psicopedagoga y coach Mercedes Querejeta analizó cómo el bloqueo emocional impacta directamente en la salud física.
Mercedes diferenció una emoción de un estado de ánimo y destacó la necesidad de la educación emocional. Foto: Archivo.
Mercedes diferenció una emoción de un estado de ánimo y destacó la necesidad de la educación emocional. Foto: Archivo.

El ritmo de la vida cotidiana actual suele empujar a las personas a funcionar en un constante "piloto automático". Se corre para cumplir con el trabajo, las exigencias familiares y las rutinas, pero pocas veces existe un espacio para el registro personal.

Sobre este eje transitó la última edición de "Aire para sentir", el micro radial conducido por la psicopedagoga y coach ontológica especializada en inteligencia emocional, Mercedes Querejeta, en el programa "El Radar" (Radio Noticias, 105.5 MHz).

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"Estamos acostumbrados a no conectarnos con lo que sentimos. Cuando nos notamos cansados, solemos decir 'es que caminé mucho o fui al gimnasio', y en ningún momento nos paramos a pensar si estamos agotados emocionalmente por tanto pensar o por los problemas que nos hacemos", reflexionó la especialista en diálogo con los conductores del ciclo.

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El impacto en el cuerpo: ¿dolencia física o carga emocional?

Uno de los puntos centrales del encuentro fue la íntima relación que existe entre el bienestar psíquico y la salud orgánica. Querejeta citó estudios actuales que señalan que el 80% de las enfermedades tienen un componente emocional y recordó una máxima popular que hoy cobra rigor científico: "El cuerpo grita lo que la mente calla".

"El cuerpo permanentemente nos va dando señales de cómo estamos, pero miramos para otro lado. Una contractura constante, la tensión, un nudo en la panza o la transpiración de las manos suelen ser manifestaciones de emociones bloqueadas o no expresadas", advirtió.

Frente a la arraigada cultura del "estar siempre bien", la profesional invitó a habilitar la incomodidad, a aceptar la tristeza o el enojo y a propiciar "pausas para sentir", aunque sea de unos pocos minutos al día, para evaluar el estado interno y evitar la acumulación de tensiones.

La regla de los 90 segundos: emoción vs. sentimiento

Un punto bisagra de la entrevista se dio al abordar una confusión metodológica muy común en el plano cotidiano: la diferencia real entre una emoción y un estado de ánimo. Para echar luz sobre el asunto, la especialista introdujo un concepto fundamental para el autoconocimiento denominado "la regla de los 90 segundos".

Según explicó, la emoción pura es una respuesta biológica, automática e inmediata del sistema límbico que se activa ante un recuerdo o un estímulo externo, pero cuya duración física real en el cuerpo no supera el minuto y medio.

El verdadero desafío, advirtió Querejeta, surge cuando a esa reacción química se le añade el pensamiento; es en ese preciso momento cuando la emoción muta y se transforma en un sentimiento o estado de ánimo duradero.

En ese sentido, la psicopedagoga diferenció que si una persona sostiene una profunda tristeza durante varios días, ya no se trata de la respuesta fisiológica inicial, sino de la "película" o el relato mental que se alimenta de forma consciente, una construcción que - pese a que la mayoría de las veces recrea escenarios que jamás suceden - termina generando un impacto nocivo y real en la salud del cuerpo.

El quiebre de mandatos culturales

Para ejemplificar cómo la gestión emocional comenzó a instalarse en la agenda pública, Querejeta rescató el caso del arquero de la selección argentina, Emiliano "Dibu" Martínez, tras el Mundial de Qatar.

"Él instaló de manera muy abierta un tema del que no se hablaba, usando su vocabulario y llegada. Decía que 'si a las emociones no las controlamos, nos comen', y expuso abiertamente que hacía terapia", recordó.

Para la psicopedagoga, este hecho ayudó a romper el estereotipo del varón duro que debe "aguantar" y demostró que la emocionalidad también se entrena.

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Hacia una Ley de Educación Emocional

En el tramo final del micro, Querejeta se enfocó en su veta pedagógica y lamentó que, a diferencia de otras jurisdicciones del país, en la provincia de Río Negro la educación emocional aún no sea ley.

"Cuando un niño tiene dificultades de aprendizaje, solemos cambiar los métodos de estudio o las herramientas, pero nos olvidamos del sujeto que aprende. Si un adolescente está atravesando un contexto complejo, no está permeable para el aprendizaje. La educación emocional es troncal", enfatizó.

Finalmente, remarcó que, aunque modificar los hábitos de ocultamiento emocional no es sencillo porque "al cerebro no le importa que seamos felices, sino ahorrar energía para vivir", el cambio es posible a través de la voluntad, la práctica y la comunicación asertiva, tanto en el hogar como en los ámbitos laborales.

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