DRAMÁTICA EXPERIENCIA
Desafíos y aprendizajes del SPLIF Río Negro frente a los incendios en la zona andina
Los incendios forestales en la zona andina de Río Negro que afectaron gravemente a localidades como El Bolsón y Mallín Ahogado, pusieron a prueba la capacidad operativa del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF).
La simultaneidad de focos activos, la escasez de personal y la intensidad de los siniestros revelaron la necesidad de reforzar recursos y replantear estrategias para futuras emergencias.
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En diálogo con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias, Orlando Báez, jefe del SPLIF Río Negro, compartió detalles de la difícil temporada de incendios forestales que afectó gravemente a varias localidades de la zona andina. Particularmente, destacó el impacto que tuvo el incendio en la localidad de El Bolsón, una situación que dejó una huella emocional significativa en los brigadistas, muchos de los cuales son de esa misma región.
“Este año en particular fue muy difícil para nosotros. Cerramos una temporada con mucho trabajo, especialmente con el incendio de El Bolsón, que nos dejó bastante golpeados porque muchos de nuestros compañeros viven en la zona afectada por el fuego”, comentó Báez. El jefe del SPLIF señaló que, a pesar de las dificultades personales y emocionales, el equipo se vio obligado a iniciar un proceso de reevaluación y replanteamiento de estrategias para la próxima temporada.
Uno de los principales desafíos a los que se enfrentó el organismo fue la escasez de personal y los recursos limitados. La simultaneidad de varios incendios en distintas zonas de la provincia, como en la zona de El Manso y en el Parque Nahuel Huapi, mostró la insuficiencia de efectivos disponibles para enfrentar la magnitud de los incendios. Báez mencionó que la fatiga del personal fue un factor crítico durante la temporada: “Lo que nos dimos cuenta es que, en un breve tiempo, la capacidad operativa se hace poca. Cuando tienes varios focos de incendio simultáneamente, la capacidad humana se ve afectada rápidamente”, destacó.
La rotación constante de brigadistas, así como las largas jornadas de trabajo, fueron otro de los elementos que impactaron al personal. “Hubo momentos en que teníamos que sacar a brigadistas de un lugar para llevarlos a otro. La carga horaria fue tremenda, pero el compromiso de los brigadistas fue admirable. A pesar del cansancio, siempre respondieron a la necesidad”, destacó Báez, quien también hizo hincapié en el reconocimiento recibido por parte de la sociedad y autoridades. “Es importante el reconocimiento, no solo en actos formales, sino también el agradecimiento de los vecinos, que se acercaron para expresar su gratitud”, añadió.
En cuanto a las lecciones aprendidas, Báez expresó que los incendios forestales de este año han dejado importantes enseñanzas para el equipo del SPLIF. Según dijo, ha llevado al equipo a replantearse la necesidad de modernizar sus equipos y aumentar la capacitación, tanto a nivel humano como material.
Con miras a la temporada siguiente, Báez también destacó la importancia de fortalecer el equipo con nuevos brigadistas y mejorar los recursos disponibles. “Se está trabajando en la compra de estaciones meteorológicas, más vehículos con mayor capacidad de agua y equipos de motobombas. También estamos buscando sumar más personal, como técnicos y administrativos, para reforzar la estructura operativa y dar un mejor soporte al trabajo en terreno”, explicó.
Finalmente, Báez subrayó que el proceso de incorporación de nuevos brigadistas es fundamental para enfrentar los retos futuros. “Hace poco Bariloche incorporó siete brigadistas jóvenes, que vivieron todo este proceso. Ellos, al igual que el resto del equipo, están aprendiendo de esta experiencia, y eso nos ayuda a seguir mejorando”, concluyó.