2025-02-04

OPINIÓN

Tu cuerpo lo sabe. Otra mirada de la salud

Análisis profesional sobre las emociones.

Por María de las Mercedes Querejeta (*)

¿Existen emociones que has experimentado y  que preferirías no haber sentido?. Momentos de ansiedad, angustia, ira, frustración y miedo.

Te cuento que puede suceder que esas mismas emociones experimentadas hace mucho tiempo, aún  pueden estar creándote problemas de manera muy perjudicial, aunque sean sutiles.

Gran parte de nuestro sufrimiento se debe a energías emocionales negativas que han quedado «atrapadas» dentro de nosotros.

Cuando las liberamos somos capaces de vivir existencias más sanas y felices, ya que una sola emoción atrapada puede crear tanto problemas  físicos como emocionales.

Muchas veces es el cuerpo el que se encarga de manifestarlas a través de síntomas físicos. Ya que las emociones atrapadas debilitan el sistema inmunológico y dejan al cuerpo más vulnerable.

Circunstancias de la vida cotidiana, por la que muchos transitamos, pueden provocar emociones atrapadas tales como, pérdida de un ser querido, divorcio o problemas sentimentales, dificultades económicas, estrés laboral o familiar, algún trauma físico, opiniones negativas de los demás hacia uno mismo,  pensamientos negativos acerca de uno mismo o de los demás, ansiedad crónica, discriminación o rechazo. Entre  muchas otras.

Las emociones atrapadas  también pueden provocar  diferentes consecuencias en la conducta, que hagas suposiciones incorrectas, reacciones de manera exagerada frente a comentarios inocentes, malinterpretes una conducta y causes un cortocircuito en tus relaciones.

Si no aprendemos a gestionarlas a lo largo del tiempo pueden interferir en el funcionamiento correcto de los órganos y tejidos del cuerpo, causando estragos en la salud física, dolor, fatiga y enfermedad.

Existe una  relación estrecha entre cada órgano y una emoción ejemplo, el corazón con la alegría, el hígado con la ira, el pulmón con la tristeza, el riñón con el miedo y así podríamos continuar.

A veces la liberación de una emoción atrapada traerá  aparejado un efecto de mejora instantáneo, otras veces, la mayoría, las consecuencias serán más sutiles. Pero siempre nos brindará una mayor sensación de satisfacción y paz, ya sea inmediata o gradual.

La buena noticia es que hay técnicas y ejercicios que pueden ayudar a liberar emociones atrapadas. También es importante reconocer los sentimientos, trabajar con el trauma y practicar la quietud.

(*) María de las Mercedes QUEREJETA

Psicopedagoga/ Coach. Especialista en Inteligencia Emocional

 

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