Radicales autoconvocados de todo el país se reunieron para revitalizar el partido
En un evento que promete significar un antes y un después en la política del partido, el convencional por la UCR Río Negro, José Luis González, participó de una significativa Asamblea de Autoconvocados Radicales realizada este fin de semana en la provincia de Santa Fé. Este evento reunió a destacados dirigentes radicales a nivel nacional, convirtiéndose en un hito en la cronología política partidaria.
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González afirmó que durante el sábado compartió una animada jornada junto a importantes figuras del radicalismo, incluyendo autoridades de diversas provincias, la Juventud Radical (JR), la Organización de Trabajadores Radicales y la Franja Morada. Este encuentro no fue solo una reunión, sino un taller energético y motivacional que fungió como pilar y punto de arranque hacia una Iniciativa por la Unidad del partido. Esta reunión se enmarcó en la defensa y reivindicación de los principios fundacionales que cuentan con profundas raíces históricas en el partido.
Entre los momentos más destacables del evento, José Luis González resaltó que, a pesar de las desilusiones causadas por algunos representantes del partido, existe una decidida determinación por parte de las bases militantes para emprender un fervoroso camino que reafirme la prominencia del radicalismo en el país. Se busca evocar el espíritu del año 1983, época en la que el radicalismo emergió como la opción preferencial para la nación argentina.
La Asamblea contó con la participación de figuras ilustres del partido, tales como el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, Federico Storani, Juan Manuel Casella, Antonio Sappia, María Luisa Storani, Carlos Becerra, Hernán Rossi y Luis "Changui" Caceres, quien fue el magno autor intelectual de la convocatoria.
El principal fruto de esta reunión histórica fue la "Declaración de Santa Fe", un documento que sintetiza el hambre de cambio y reafirma el compromiso con los valores tradicionales del radicalismo. La misma pone en primer plano la necesidad de una calidad institucional robusta, el rol del Estado como eje distribuidor de justicia social, y la imperiosa urgencia de salvaguardar la democracia y los derechos humanos ante cualquier presión autoritaria o económica.
Sobresale también la condena a políticas que ignoran conquistas en género y derechos sociales, heraldos muchas veces enarbolados por el radicalismo. Esta declaración concluye con un llamado a la acción unido y firme, exhortando a los líderes del partido a abanderar un movimiento nacional que reviva el protagonismo opositor por el que una vez fueron reconocidos.
Según destacó González, “éramos más de 700 y que fue el lanzamiento de un espacio socialdemocrata dentro del partido, pidiendo que se convoque a los cuerpos orgánicos para discutir nuestra posición, en las antípodas del gobierno de Milei”.
El documento completo:
Declaración de Santa Fe
En nuestra condición de correligionarios autoconvocados en la Ciudad de Santa Fe, Cuna de la Constitución Nacional, con la finalidad de deliberar sobre la actual situación social, económica y política, manifestamos:
- La reafirmación de los principios y valores históricos del Radicalismo como forma de abordar los problemas del país, reivindicando la solidaridad como valor de convivencia social, la calidad institucional como presupuesto del desarrollo económico y la reivindicación del rol del Estado como garante de la distribución de la riqueza y la justicia social.
- El rechazo a la pretensión del presidente, y los factores de poder económico que lo sostienen, de reemplazar el sistema parlamentario y las competencias y atribuciones del Congreso de la Nación por la arbitrariedad del decreto presidencial y del veto.
- La democracia, el estado de derecho y la defensa irrestricta de los derechos humanos constituyen el fundamento del contrato social y, como tal, son valores no negociables del radicalismo. Todo acuerdo político o electoral debe salvaguardar esos fundamentos.
- Nuestro repudio a la ofensiva del gobierno nacional en contra de las conquistas obtenidas con años de lucha en materia de género y derechos sociales, muchos de ellos iniciativas del radicalismo.
- La necesidad que los dirigentes políticos actúen con vocación y transparencia y no por intereses personales o sectoriales.
- Nuestro apoyo a las expresiones surgidas en el bloque de Diputados de la UCR “Democracia para siempre”, con claras posiciones opositoras, que vienen protagonizando en defensa de los intereses populares.
Por ello resolvemos:
Constituir una Junta Promotora con el objeto de impulsar un movimiento nacional expresando la voluntad de esta Asamblea de recuperar las banderas históricas de la UCR, reivindicando nuestro rol opositor porque expresamos las antípodas de lo que pretende representar el gobierno nacional, que se ubica en una tendencia global de extrema derecha.
Instar a las autoridades de nuestro partido a poner en funcionamiento los cuerpos orgánicos, con la finalidad de debatir la posición de la UCR ante la realidad política actual, y adoptar las acciones que tiendan a recuperar el protagonismo y asumir el rol opositor para ser alternativa de gobierno.