2024-11-10

HECHO EN VIEDMA

Ezequiel Scapuzzi logró un sueño sostenible y la superación a través del trabajo

Por medio de su emprendimiento familiar “John 3.16”. Es un adelantado con la producción y venta de pan dulce.

En el corazón de una comunidad, se erige un emprendimiento que logró captar la atención de numerosos amantes de lo artesanal: "John 3.16". Este negocio familiar, liderado por Ezequiel Scapuzzi y su pareja, Liliana, viene trazado un camino único hacia el éxito, logrando establecerse como una opción preferencial entre aquellos que disfrutan de productos panificados frescos y de calidad.

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Desde sus humildes inicios hasta la fecha, el emprendimiento viene afirmándose en una evolución constante. En la actualidad, su cartel más luminoso es el pan dulce, que se ha convertido en un producto muy esperado por su clientela llegada la temporada festiva. La oferta de este producto de ocasión es bastante atractiva, según lo que vocea en las calles y oficinas.

Sin embargo, la oferta de "John 3.16" va más allá de los iconos navideños. Durante los otros meses del año, su paleta de delicias incluye alfajores de maicena, pepas de membrillo y batata, además de exquisitas pastafloras. Pero si hay algo que hace suspirar, son sus tartas de ricota: una auténtica especialidad de la casa.

En conversación con NoticiasNet, al ser consultado por el origen del nombre del emprendimiento Ezequiel explicó que “hace casi 20 años que estoy haciendo esto, pero nunca antes le había puesto nunca un nombre, si había pensado John 3.16, porque soy cristiano y porque desde el momento que me convertí pude emprender esto, que ha sido mi sostén económico hasta el día de hoy. John 3.16 es un versículo de la Biblia que es Juan 3.16, lo que hice fue ponerlo en inglés para que sea curioso para la gente”.

Las técnicas de venta de Ezequiel destacan por su enfoque personal y el toque genuino que imprime a sus interacciones. Bajo su rutina diaria, transita por oficinas y negocios portando una canasta repleta de mercancías frescas.

Este método de venta ha permitido crear una clientela fiel pese a no tener un puesto fijo en ferias, manteniéndose firme gracias al boca a boca y pedidos a domicilio. Aunque la producción culinaria es en equipo, al lado de su inestimable ayuda personal y compañera Liliana, la distribución y ventas las lleva adelante él mismo.

Paralelamente, Ezequiel sigue desempeñando labores de limpieza en la delegación de Migraciones del gobierno Nacional en Viedma, esforzándose siempre por sustentarse y avanzar. Con su proceder, tiene un sólido ejemplo de tenacidad y esfuerzo.

Él, ademas, se encuentra en un proyecto de vida mucho más profundo construyendo su hogar. Cada ladrillo y cada paso le recuerdan que con esfuerzo y dedicación las metas son alcanzables, sobre todo en estos tiempos de crisis social económica.

Aquellos que deseen disfrutar de sus productos o simplemente sentirse inspirados por su apasionante historia, pueden contactar a Ezequiel Scapuzzi a través de las redes sociales Facebook e Instagram. Y para un trato más directo, una llamada al teléfono 2920 54-1427 podría ser la llave a experimentar la auténtica dedicación y amor que vierte en cada bocado.

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