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12/05/2026

Otra vez en lo más alto: los hermanos Sosa ganaron la Fiesta del Jabalí al Asador

Héctor y Eduardo volvieron a imponerse en Guardia Mitre. Más allá del premio, su historia habla de la familia y la pasión por el oficio.
La dupla de los hermanos Sosa posando tras la evaluación del jurado que los consagró como los mejores asadores de la jornada. Foto: Archivo de NoticiasNet.
La dupla de los hermanos Sosa posando tras la evaluación del jurado que los consagró como los mejores asadores de la jornada. Foto: Archivo de NoticiasNet.

El fin de semana en Guardia Mitre no fue uno más para Héctor y Eduardo Sosa. Los hermanos, representantes del Club Villa Morando de Carmen de Patagones, volvieron a quedarse con el primer puesto en la Fiesta Provincial del Jabalí al Asador y sumaron otra página a una historia que ya se repite.

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En la mañana de Radio Noticias (105.5), Héctor contó con orgullo lo que siente al sumar otra copa más a un trabajo que eligió y hoy le da infinitas satisfacciones a nivel competitivo en distintos puntos del país.

“No nos creemos mejores que nadie, pero siempre vamos a ganar” dijo el asador que en décadas de trabajo aprendió a ganarse el respeto en el ámbito y un reconocimiento de los maragatos y asadores de la región.

Los Sosa, comenzaron a cocinar por la pasión de compartir el amor por lo que hacen, con el tiempo se profesionalizaron para lograr competir entre los mejores, además de lograr vivir servicios de catering y eventos. “Cada uno tiene su clientela, es mucho trabajo”, contó Sosa.

Consultado, por la competencia comentó que el jabalí, no perdona errores, ya que se trata de una carne exigente, de cocción lenta y pareja. “Nada puede salir crudo”, explicó Héctor, dejando en claro que no hay margen para la improvisación cuando el jurado está cerca.

En cuanto a los detalles, en la competencia todo cuenta y la diferencia está en el control absoluto del proceso. Desde la higiene hasta la forma de encender el fuego, por lo que señaló que “te miran hasta con cuántos fósforos prendés el fuego”.

“Cuando es concurso es otra cosa. Ya hay jurados, competidores, todo se mira”, ya no es solo el punto de cocción, sino cada detalle del proceso.

Sobre gustos no hay nada escrito, pero la sutileza de los detalles es lo que suma y es casi una regla de oro para los hermanos Sosa, que relataron que sus asados van con “leña siempre”, ya que no solo trabajan con el fuego, sino con mantener las brasas a una temperatura que les dé el toque que están buscando para cada competencia y evento.

Por lo general trabajan principalmente con piquillín y chañar, dos maderas que según explicó Sosa no solo aportan calor, sino que forman parte del control del fuego durante toda la cocción.

En ese manejo fino de las brasas se juega buena parte del trabajo en competencia, donde la constancia y la temperatura pareja son decisivas. “El piquillín da calor, el chañar te da llama”, confirmó Héctor, refiriéndose al fuego como uno de los protagonistas del resultado final.

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