HECHO EN VIEDMA
Andrea Tombari: una emprendedora que une cosmética y naturaleza
En Viedma, Andrea Tombari hizo de su pasión un emprendimiento exitoso, a partir de la unión de la cosmética y la naturaliza, generando así un producto orgánico ideal para el cuerpo de personas con alguna alergia.
Desde 2018, su proyecto “El Jardín de Amelia” se dedica a la producción orgánica de cosmética general, ofreciendo una variedad de productos que incluyen champú sólido, acondicionador, cremas para el cuerpo y el rostro, así como velas para masaje.
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En conversación con NoticiasNet, Tombari comentó que su camino comenzó en la feria de la Expo Idevi. En tal sentido, señaló que “hago cosmética en general, y aunque he reducido un poco mi producción porque soy bióloga y esta no es mi actividad principal, disfruto mucho lo que hago", explicó, al tiempo que añadió que su interés por la cosmética natural “surgió tras realizar cursos de cosmética y aromaterapia, lo que le permitió experimentar con aceites y ceras hasta desarrollar su propia línea de productos”.
La emprendedora también destacó la importancia de la acuapónia en su trabajo, utilizando plantas aromáticas para crear aceites esenciales y perfumes. “La idea es proveerme de las hierbas aromáticas para hacer perfumes o aguaflorida”, señaló.
A pesar de los desafíos que implica comercializar productos que se aplican directamente sobre la piel, Tombari logró atraer clientes mediante el boca a boca, especialmente entre quienes padecen alergias o problemas cutáneos. “Es difícil que la gente me elija entre los productos comerciales, pero una vez que prueban mis productos, se convencen de su calidad”, comentó.
Inicialmente, utilizó su página de Facebook para promocionarse y luego creó un Instagram exclusivo para “El Jardín de Amelia”. En lo que lleva de actividad la emprendedora ha llegado a enviar productos a diversas ciudades y provincias, entre las que podemos mencionar Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, Córdoba, Santa Cruz y Buenos Aires, donde muchos clientes buscan aceites de cannabis o gotitas para aliviar dolores crónicos.
Inspiración
Al referirse al nombre de su emprendimiento, comentó que es un homenaje a su abuela paterna, quien era amante de las plantas. "Ella era muy coqueta y cuidaba sus plantas con devoción, así que quise honrar su memoria”, contó Tombari.
Con respecto a la comercialización de su producción señaló que, aunque actualmente no asiste a ferias, planea retomar esta actividad en el futuro, y en cuanto a la elaboración, señaló que todos los ingredientes utilizados en sus cremas son de producción orgánica, elaborando oleatos y tinturas personalmente para asegurar la calidad y pureza de sus productos. Además, evita el uso de plástico, prefiriendo envases de vidrio para garantizar un enfoque más sostenible.
Con “El Jardín de Amelia”, Andrea Tombari -a su vez docente de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN)- combina su amor por la naturaleza con su experiencia científica, ofreciendo a sus clientes una alternativa saludable en el mundo de la cosmética.
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Al respecto, señaló que “todo lo que tienen las cremas, las hierbas son producida de manera orgánica, hago oleatos, que es poner esas hierbas con determinadas propiedades dentro de aceite de oliva y dejarlas por 45 días para que las propiedades pasen al aceite. Todo ese proceso lo hago yo, nó el aceite de oliva, pero si el oleato o las tinturas, que las produzco personalmente. De esta manera el cliente se asegura que todo lo que lleva a su cuerpo es sano, por eso utilizo vidrio, tratando de evitar siempre el plástico”.