Una escuela se quedó sin clases porque le quitaron el medidor de gas
Desde el pasado 1 de octubre, en la Escuela Primaria N° 224 "Alférez Sobral", una institución rural de jornada extendida que también alberga un jardín de infantes, las aulas quedaron vacías. La razón: una inspección de gas fallida que derivó en la suspensión de clases por tiempo indefinido.
El comunicado oficial de la escuela informó a las familias que la interrupción de las actividades presenciales se debió a que, tras la revisión del suministro de gas a cargo de YPF, se retiró el medidor. Al no contar con gas de red, la institución se abastece mediante un zepelín que es recargado periódicamente, pero la inspección reveló que las instalaciones internas no cumplían con los requisitos de seguridad necesarios para su uso.
La principal preocupación recae en la seguridad de la comunidad educativa. Por este motivo, las autoridades tomaron la decisión de suspender las clases.
Bibiana Wilberger, coordinadora del Consejo Escolar de la zona Valle Inferior, brindó detalles sobre la situación: "El termotanque presenta una pérdida que debe ser reparada, además de que algunos calefactores requieren ajustes". Estas reparaciones son fundamentales, ya que una vez completadas se procederá a realizar una nueva prueba de hermeticidad. "Si todo está en orden, volveremos a contactar a YPF para reconectar el servicio y podremos retomar las actividades en la escuela", añadió.

Mientras tanto, la continuidad pedagógica está garantizada a través de trabajos prácticos que se entregan cada martes a las 9 de la mañana. Aunque no es lo ideal, esta medida busca que los estudiantes no pierdan el ritmo de estudio, aunque sea desde sus hogares.
El desafío ahora es lograr que las instalaciones estén en óptimas condiciones lo antes posible, para que los alumnos puedan volver a sus clases y continuar con su rutina educativa sin más contratiempos.