El asesinato de un caballo rionegrino conmociona al país
La Asociación Kawell Anay de Catriel, especializada en equinoterapia, ha sufrido un golpe devastador. Carlitos, uno de sus caballos, fue robado y posteriormente sacrificado. Tras tres días de búsqueda, se confirmó el peor desenlace cuando sus restos fueron descubiertos en una residencia.
El principal sospechoso se encuentra bajo detención preventiva e imputado por abigeato agravado.
Sergio Retamales, de Kawell Anay, compartió sus sentimientos y se despidió de Carlitos a través de redes sociales.
"La indignación se mezcla con el dolor al saber que efectivamente, Carlitos fue sacado, robado, golpeado, llevado a tiro, cruzó el pueblo y fue sacrificado. Aunque era algo que temíamos, esperábamos volver a ver las chuequiadas del gordo", escribió.
"Uno no lo cree hasta que lo ve. Y al ver esa escena devastadora, esa atrocidad indescriptible, uno se da cuenta de que la maldad existe", continuó.
"Estamos llenos de rabia y dolor. Pero habrá justicia, por Carlitos, por nosotros, por Kawell", añadió. "Y se llora a un caballo, sí, no se imaginan cuánto duele", concluyó.
Tras conocerse esta trágica noticia, los centros de equinoterapia de todo el país han condenado el asesinato de Carlitos y han demandado justicia.
"Exigimos que la justicia tome las medidas necesarias para castigar este crimen y expresamos nuestra solidaridad con la Asociación por esta irreparable pérdida. Los caballos de equinoterapia son parte integral de nuestro equipo de trabajo y contribuyen significativamente a mejorar la calidad de vida de quienes participan en esta importante actividad terapéutica", comunicaron.