VIEDMA
Estudiantes contribuyen para transformar paisajes urbanos y rurales con plantas nativas
Alumnas y alumnos de sexto año de la Escuela Secundaria de Formación Agraria (ESFA) llevan a cabo un innovador proyecto de prácticas profesionales centrado en plantas nativas de interés ornamental y productivas.
La iniciativa se articula este año al proyecto "Saberes que semillan", dirigido por la Doctora en Biología Cintia Leder (CEANPa, UNRN-ATL), donde también participan estudiantes de la Licenciatura en Ambiente e Ingeniería Agronómica que se dicta en la Sede Atlántica de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN).
La coordinadora de prácticas profesionalizantes del CET N° 11- ESFA, Iris Liscovsky, describió la complejidad del proceso. La propuesta logró reconocer el entramado socioecológico como clave para diseñar sistemas agrícolas sustentables, abordando desde la reproducción de plantas de uso leñero hasta la creación de espacios urbanos de paisajismo incorporando plantas nativas y alimenticias. Entre otros aportes, en un futuro se busca fomentar actividades de "revegetación" y contribuir a contrarrestar a la crisis energética y calórica de la región.
"Desde 2018 pensamos desde los diferentes actores las prácticas profesionalizantes, en íntima relación con la realidad alimentaria y rural contextual, pensamos las realidades articuladas con otras organizaciones con las que trabajamos desde 2019, como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria del Valle Inferior (INTA), la Agencia de Extensión Rural de San Javier, la Fundación Creando Futuro y la Red de Huerteros Urbanos y Periurbanos ", explicó Liscovsky a Noticias Net.
"Entre los académicos, encontramos un gran apoyo del laboratorio Laboratorio Regional de Análisis de Calidad Ambiental (LACAR) de la Universidad Nacional del Comahue y también de todas las áreas del Centro de Estudios Ambientales desde la NorPatagonia (CEANPa, de la UNRN Sede Atlántica), que siempre están acompañando y aportando a construir propuestas territoriales. Además, no podemos dejar de lado a las cooperativas que abren sus puertas al aprendizaje, como sucede con El Avance, de El Juncal", detalló.
La experiencia en curso, que se extenderá hasta octubre, incluye la implementación de un proyecto socioecológico en la Huerta de Fátima, donde se vincula el conocimiento asociado a la reproducción de plantas nativas. Los estudiantes no solo reinterpretan el paisaje, sino que también se involucran en la promoción de la inclusión social y la construcción de ciudadanías comprometidas y responsables.
La colaboración entre los estudiantes de la ESFA y la UNRN ha demostrado ser complementaria, ya que cada grupo aporta distintas habilidades y conocimientos al trabajo conjunto. Mientras que los universitarios tienen mayor capacidad analítica, los practicantes de la ESFA destacan por su habilidad operativa y manejo del espacio de trabajo.
"Es importante contextualizar, porque los logros llevan mucho tiempo y voluntades que nos llevan a reflexionar y definir el trazo de los caminos recorridos. En este momento hay 10 practicantes del CET 11 que trabajan en la línea de reproducción de plantas nativas, y la mitad realiza ensayos para realizar especies de potencial uso ornamental, para jardines, patios, plaza, parques y todo lugar donde se quieran incluir", dijo.
"La otra mitad desarrolla plantas de potencial uso productivo, para forrajes, refugio para el ganado y hasta leña para los pobladores rurales. Los estudiantes viven con entusiasmo sus prácticas, porque reconocen la importancia socioecológica y en parte porque los interpela como ciudadanos comunes y como futuros técnicos. A la vez, se contagian de la pasión que Cintia transmite con su trabajo, que es mucho más que saber de un tema", sostuvo.
"En el cotidiano cuando trabajan los practicantes de ESFA y los estudiantes de la UNRN hay una complementariedad, porque todos están aprendiendo y ese es el punto de partida", agregó.
En definitiva, este proyecto conjunto no solo está transformando los paisajes urbanos y rurales con la reproducción de plantas nativas, sino que también está formando a futuros técnicos comprometidos con el equilibrio ecológico y el bienestar de la comunidad, demostrando que la educación y la colaboración pueden ser motores de cambio hacia un futuro más sostenible.
"Quienes estamos participando en estas acciones colectivas lo hacemos pensando en una multidimensionalidad, como formas de recursos humanos que responden a las demandas y problemas locales. Buscamos construir ciudadanías comprometidas y responsables, y realizar acciones territoriales concretas que aporten a reducir las vulnerabilidades económicas, ecológicas y sociales", finalizó.