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26/06/2026

La paradoja muscular que afecta en silencio a los pacientes con diabetes en Viedma

El sedentarismo y la falta de acceso a ciertos alimentos clave están pasando factura.
Herbert Bilbao propone un abordaje conjunto entre la kinesiología y la nutrición para generar hábitos preventivos y mejorar la calidad de vida en pacientes crónicos. Foto: Gentileza.
Herbert Bilbao propone un abordaje conjunto entre la kinesiología y la nutrición para generar hábitos preventivos y mejorar la calidad de vida en pacientes crónicos. Foto: Gentileza.

Tener una buena masa muscular no siempre es sinónimo de un cuerpo funcional. En el ámbito de la salud, un fenómeno silencioso está ganando terreno entre los adultos de Viedma: la pérdida de fuerza física que no se detecta a simple vista y que se agrava drásticamente en personas con enfermedades crónicas.

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Este complejo escenario fue el eje del trabajo final de carrera de Gabriel Herbert Bilbao, titulado "Evaluación de la capacidad muscular en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 de 50 a 70 años que asisten a centros de Salud de la ciudad de Viedma, Río Negro", con el cual obtuvo su título de Licenciado en Kinesiología y Fisiatría en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) Sede Atlántica.

En una charla con NoticiasNet, el flamante profesional explicó las razones que lo llevaron a cruzar dos campos de estudio vitales para abordar esta patología. "Elegí este tema porque abarcaba mucho de lo que vimos en la carrera. Por un lado, la nutrición clínica y las prácticas en los centros de salud me permitirieron ver de cerca las problemáticas más prevalentes, y me interesó la diabetes tipo 2 como tema central porque era una patología que se encontraba de manera muy frecuente en la población", señaló.

Asimismo, destacó la necesidad de entender el cuerpo de manera integral: "La carrera me permitió conocer a fondo la fisiología muscular y su importancia a lo largo de la vida. Combinando las áreas podía explorar el impacto del deterioro muscular en edades donde es clave para una buena calidad de vida, y más aún con la coexistencia de diabetes tipo 2, donde es crucial la sinergia entre alimentación, actividad física, educación diabetológica y el tratamiento farmacológico".

La evaluación arrojó datos de campo muy valiosos sobre la realidad de los pacientes que asisten a los centros de atención primaria en la capital provincial. Entre los hallazgos más relevantes, se destaca una alta prevalencia de exceso de peso, pero el dato más sorprendente fue una contradicción física: los pacientes presentaban una adecuada masa muscular pero, paradójicamente, disminuida.

"Esto marca la existencia de dinapenia en esta población, caracterizada por valores disminuidos de la fuerza muscular, y que muchas veces no es percibida al haber un enfoque en parámetros antropométricos que no evalúan esta variable", advirtió el kinesiólogo.

Además, el estudio demostró una correlación directa entre el tiempo que la persona lleva diagnosticada con diabetes tipo 2 y la disminución de su fuerza muscular, lo que posiciona a esta enfermedad - junto al envejecimiento - como un factor clave en el deterioro del sistema motor con el paso de los años.

El panorama se vuelve más complejo al analizar el patrón alimentario y los hábitos de los viedmenses encuestados. El estudio evaluó el consumo de alimentos recomendados para el abordaje de la patología y detectó una preocupante tendencia: existe una baja ingesta de cereales integrales y legumbres (fuentes esenciales de energía y fibra con bajo impacto glucémico), así como de lácteos descremados. A esto se le suma una alta frecuencia de sedentarismo y la alarmante escasez de consultas con especialistas en nutrición.

"Muchos participantes no recurrían al servicio por desinformación, por considerarlo innecesario o por creer que la información del médico era suficiente, cuando el licenciado en nutrición es el especialista para tratar la parte alimentaria de los pilares de la patología", enfatizó.

Finalmente, el profesional remarcó la necesidad de conectar de manera más estrecha la nutrición y la kinesiología para diseñar tratamientos preventivos y no meramente curativos frente a afecciones de larga estadía.

Como conclusión de su tesis, Bilbao instó a optimizar los valiosos recursos sanitarios y deportivos que ya tiene Viedma para motivar a la población de forma clara y oportuna, abriendo el debate hacia un problema estructural.

"También es importante seguir trabajando en la soberanía alimentaria para seguir mejorando el acceso, no solo económico sino también geográfico, de las personas a alimentos de buenas características nutricionales", concluyó.

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