VIEDMA
Pirotecnia de estruendo: "Se divierten a costa del sufrimiento de un montón de personas"
A pesar que la Municipalidad de Viedma y también la de Patagones prohibieron el uso de pirotecnia de estruendo, en los festejos de fin de año aún se escuchan las explosiones de cohetes y petardos, generando situaciones desagradables en personas mayores, niños y niñas con Trastorno de Espectro Autista (TEA) y animales.
Desde el Consejo local de Discapacidad se trabajó pare evitar estos inconvenientes y los municipio se sumaron, pero las situaciones continúan y han generado discusiones y malos momentos entre vecinos.
En conversación con NoticiasNet, la mamá de uno adolescente que sufre las explosiones que se registran en cada Navidad y Año Nuevo expresó su vivencia buscando concientizar a la población.
Consultada al respecto, la mujer manifestó que en la última Navidad muchas familias vivieron momentos desagradables e incluso discusiones con vecinos por la utilización de pirotecnia de estruendo.
Al respecto, sostuvo que “lamentablemente con mis compañeros del Centro de Salud del barrio Lavalle hemos compartido situaciones que se han registrado en distintos puntos de la ciudad como peleas de vecinos y vecinas. A nosotros nos ocurrió algo similar en Santa Clara, la verdad que quedamos muy mal porque son nuestros vecinos, con sus chicos”.
Según explicó la madre, “hacemos muchos años que vivimos en el barrio y mi hijo sale y entra de la casa, pero en el barrio no puede circular por falta de accesibilidad, siempre anda en vehículos, pero también hay adultos mayores que sufren todos los años los problemas derivados de las explosiones. Lo mismo ocurre en las 1016 a la hora del festejo”.
En este orden, señaló que “personas de Consejo local de Discapacidad también transmitieron la misma preocupación, no se respeta la normativa, a pesar de que costó un montón legislarla no hay cumplimiento”.
El no uso de pirotecnia de estruendo, explicó, “tiene un fundamento social, ambiental, de salud y entre otras cosas de evitar contaminación sonora, también los residuos que genera o el aturdimiento en personas, pero también en mascotas. Si bien hubo una consulta y se avanzó en la prohibición el problema continúa. No es sólo porque veo sufrir a mi hijo, tiene casi 20 años y desde los 3 que lo manifiesta, pero hay muchas personas más que pasan malos ratos en los festejos de fin de año”.
Durante los últimos años, comentó, “hemos participado de campañas de concientización que se realizan desde el Hospital Zatti, se hacen actividades preventivas, pero a la hora de la convivencia no se cumple, es algo cruel lo que pasa porque se divierten a costa del sufrimiento de un montón de personas”.
A partir de lo que viene ocurriendo, la mujer consideró que “los órganos de aplicación tendrían que actuar como intermediarios para evitar el enfrentamiento de vecinos o con comerciantes, creemos que son ellos quienes deben actuar porque la pirotecnia es agresiva, contaminante y genera inconvenientes en la salud. Hay que buscar otras alternativas para evitar provocar dolor. El Consejo local trabaja de manera preventiva promocional por el respeto hacia el otro, está todo escrito, pero no se cumple. Lo mío es una vivencia personal, pero se está violentando una norma”, finalizó Alejandra.