MUJERES EMPRENDEDORAS
Recibo Mi Luna: un camino hacia el bienestar menstrual y el cuidado del medio ambiente
Una visión diferente del mundo y de las relaciones humanas, son motivos más que suficientes para generar un cambio en el contexto socieconómico y cultural, buscando una transformación profunda. Y así nacen iniciativas y proyectos de personas con compromiso social como es el caso de Recibo Mi Luna, un emprendimiento de productos artesanales reutilizables de tela para acompañar el ciclo menstrual en las mujeres de manera saludable, con un consumo responsable y ecológico.
Su creadora es Valeria Huenuan Puyardi, quien durante su estadía en Viedma mientras cursaba sus estudios universitarios en la Licenciatura en Psicopedagogía en la Universidad Nacional del Comahue, decidió darle vida a esta idea con la premisa de buscar alternativas menstruales.
"Recibo Mi Luna nació y se gestó en Viedma, difundiendo la utilización de productos alternativos para la menstruación, el uso de pañales ecológicos y la copa menstrual. Mi emprendimiento es autogestivo y los productos son realizados en mi casa a máquina, porque todo nació como un hobby cuando comencé a buscar alternativas menstruales para mí. El objetivo siempre fue acercarlo a la sociedad participando de ferias y realizando mis propios productos", contó a NoticiasNet.
Las toallitas femeninas y protectores diarios están diseñados con telas cien por ciento de algodón, para acompañar el ciclo menstrual adoptando hábitos mucho más saludables. Son productos que apuestan al autoconocimiento como principal herramienta para la transición a una menstruación consciente. Siendo esta última, muchas veces vivida como algo desagradable e incluso ocultándose y negándose como fenómeno natural de nosotras las mujeres.
"Entre los beneficios que tiene el uso de reutilizables de tela para las mujeres es que dejamos de utilizar productos que son nocivos para nuestra salud, mientras que para los niños el uso de pañales ecológicos genera un fuerte impacto en el bolsillo de las madres, porque tienen una vida útil de tres años. La tela es cien por ciento algodón y no genera irritaciones y paspaduras, algo muy común en los chicos, y también para las mascotas", expresó la emprendera oriunda de Ingeniero Jacobacci.
Los productos son enviados a todos los puntos de la provincia de Río Negro y el país. En Viedma, se toman los pedidos y se realizan los envíos una vez al mes.
Un proyecto con apuesta ecológica
Recibo Mi Luna también realiza una apuesta ecológica, que propone acompañar el proceso de ser mamá, contando con apósitos post parto, con protectores mamarios y pañales para niños y adultos mayores. Todo realizado en telas, con una vida útil de dos a tres años aproximadamente, favoreciendo a los clientes con un ahorro económico considerable.
De esta forma, estos productos artesanales contribuyen a reducir la contaminación que los productos industrializados provocan en nuestro medio ambiente, teniendo en cuenta por ejemplo, que los desechables tardan alrededor de 450 años en degradarse. El uso de reutilizables de tela Recibo Mi Luna, ayuda a las mujeres a cuidar su cuerpo y prevenir enfermedades que muchas veces son producidas por el uso constante de desechables como toallitas, protectores diarios y/o tampones, pañales y protectores mamarios.
Dioxina, Asbesto y Rayón son componentes presentes en dichos productos industrializados, que los expertos catalogan como altamente cancerígenos. "Estamos siendo agredidas a diario con tóxicos en nuestros cuerpos que pueden ocasionarnos enfermedades mortales. Es por ello que Recibo Mi Luna se propone como una alternativa para empezar a tomar consciencia", señaló.
En tanto, Valeria explicó el origen del nombre Recibo Mi Luna y sostuvo: "El nombre Recibo Mi Luna es porque las mujeres tenemos una conexión con las fases lunares, por eso se trata de recibir nuestra menstruación de otra manera, algo que no sea como un desecho o algo que no nos guste, no produzca pudor o asco. Es también que la mujer comience a tomar otro papel, a empoderarse y utilizar este tipo de productos, realizándolos inclusive ustedes mismas. Las invito a todas las mujeres a poder reencontrarnos en algo tan natural como ser cuerpos menstruantes".
Expansión y reconocimiento social
El proyecto tuvo un notable crecimiento y reconocimiento en la comunidad, con una demanda en aumento en los productos que se realizan. Esto dio inicio a charlas informativas sobre "bienestar menstrual", generando espacios de encuentro y aprendizaje que permitieron visibilizar la desinformación y el tabú que todavía persiste en la sociedad, especialmente sobre la menstruación. Allí, los temas son tratados sin pudor, y se intenta producir en las /los que asisten, una mirada y percepción diferente sobre el ciclo menstrual.
Otros espacios impulsados son los denominados "círculos femeninos", encuentros especialmente dirigidos a mujeres, donde se promueven no sólo valores como la escucha y el reencuentro, sino también el compartir saberes desde la esencia, posibilitando que algo de la hermandad femenina comience a emerger. Dichos espacios son brindados en conjunto con otras asociaciones u organizaciones que apuestan a la autogestión, logrando recorrer ciudades como Viedma e Ingeniero Jacobacci, con el objetivo de poder llegar a zonas rurales más alejadas, lugares de mayor necesidad en cuanto a productos de larga duración y bajo impacto ambiental.
Es importante remarcar que se sumaron al abanico de productos los pañales diseñados a medida para mascotas (perros/gatos), quienes al presentar fracturas o parálisis en sus extremidades, necesitan de su uso constante. De esta forma, el emprendimiento apuesta al cuidado no solo humano, sino también animal y ambiental.
Además, el proyecto Recibo Mi Luna fue sumando alternativas. Valeria es maestra nacional de Yoga y es otra de las variantes que incorporó, como así también Tarot.
Vías de comunicación con Recibo Mi Luna
Correo electrónico: Huenuanvaleria07@gmail.com
Facebook: @recibomiluna
Instagram: recibomiluna
Tel: 02944-283892 / 2944154283892