2023-07-11

"Lecherita", el ladrón que mató y tenía 39 procesos judiciales, y un caso viedmense que preocupa

Hay un delincuente que tiene un caudal de prontuario parecido al asesino que generó una pueblada en General Pinto. Es decir, una gran acumulación de hechos policiales menores. Se teme que ocurra uno irreversible.

Lamentablemente, es noticia nacional un crimen totalmente evitable, que tiene como homicida a un sujeto apodado “Lecherita”, quien poseía 39 causas judiciales y aún seguía libre. Fue en el pueblo de General Pinto, en la provincia de Buenos Aires.

De las 17 causas que Sancho acumula como mayor de edad, cinco ya habían sido elevados a juicio oral. Son procesos en su mayoría por robo o lesiones. Este sábado apuñaló a Nicolás Pacheco, también de 22 años, y hubo una enardecida reacción vecinal. "La Policía se limita a las detenciones, luego la Justicia determina si queda o en libertad", señaló el comisario local.

La semana previa, Leonel “lecherita” Sancho disparó un arma de aire comprimido contra un conductor de un auto. La víctima de inmediato radicó la denuncia. Ante ese episodio, el comisario de General Pinto, Carlos Jáuregui, negó que se estén atravesando “tiempos violentos” en ese lugar y reconoció que Sancho tenía “muchos antecedentes de este tipo de delitos y otros también”. Siete días después apuñaló a Patricio Pacheco en la plaza principal de esa localidad.

Belicoso y pendenciero, Leonel 'Lecherita' Sancho se mostraba en las redes como fanático de las motos. Con apenas 22 años, su prontuario acumula nada menos que 39 causas judiciales. La primera de ellas data del año 2012, y se cuentan 17 de esas actuaciones por diversos delitos casi siempre en General Pinto, según detalló el titular del área Seguridad de esa ciudad, Fernando Homsi. El funcionario agregó otro detalle llamativo: Sancho tenía 5 causas ya con elevación a juicio, pero gozaba de libertad".

Todo este contexto nos lleva a un caso local en Viedma, donde hay un delincuente que ya superó 20 causas judiciales y siempre se las ingenia para recobrar su libertad. La principal excusa es que son robos menores, tentativas o hurtos, todos delitos excarcelables, hasta que por la osadía ocurra uno de mayor gravedad, uno irreversible.

Lee también: Acusan a un sujeto de 11 ilícitos, no va preso y lo mandan a tratamiento de adicciones

En el fútbol se computa como una tarjeta amarilla la acumulación de faltas menores en un mismo partido y si el jugador persiste con las infracciones se le saca una roja. Ni siquiera esta lógica deportiva se aplica en los juzgados nacionales; es decir, que ante la acumulación de delitos finalmente vaya tras las rejas.

En el caso de Viedma, el ladrón Robert Santibáñez ejecutó 11 delitos comprobables, ya tenía algunos antecedentes y posteriormente volvió a cometer un puñado más. En esa circunstancia, el juez de Garantías Marcelo Álvarez dictó que el sujeto tenga un tratamiento contra adicciones, pero podía gozar de libertad. Volvió a robar a fines de junio, se le dio dos semanas de prisión preventiva y otra vez está entre la muchedumbre, rasgos muy parecidos a lo que pasó con “Lecherita”.

Lee también: Un delincuente sigue acumulando un récord de robos consecutivos

El riesgo de que se exceda en sus atracos y ocurra una desgracia siempre está latente. Y la desesperación de la comunidad va en crecimiento.

Santibáñez el 21 de junio intentó ingresar a un taller mecánico de la calle Chaco. Rompió la entrada, fue descubierto por los dueños del comercio e intentó esconderse adentro de una combi. Finalmente fue atrapado por los propios damnificados.

 

El 17 de abril del año pasado sustrajo de la camioneta de un veterinario una picana para ganado y una botella de vino Ruttini por lo que fue detenido. El 25 de junio de 2022 rompió con una barreta la puerta de una pilchería de Guido y Rivadavia llevándose –junto con Ezequiel Agustín Linares- 11 camperas, dos bicicletas, zapatillas y borcegos. Con su compinche Cristian Vivanco, escaló un tapial en Moreno al 200, rompió un vidrio y se llevó piezas de fiambre y bebidas alcohólicas, hasta que fueron detenidos a las pocas cuadras. Junto con Vivanco había participado del robo a la despensa del barrio Inalauquen.

Robert, acompañado de Lucas Méndez, arrancó el año con un hurto simple en concurso real realizando un raid delictivo esa madrugada. Se llevó varios elementos de dos vehículos estacionados en San Martín al 400 y 500. Entre otros ilícitos que se le endilgan, dentro de la síntesis que hizo la fiscal, figura también el de la calle Asís al 300 cuando quiso enajenarse varios elementos de una camioneta Dodge Ram a las 17 hasta que fue detenido.

En la audiencia se le dejó en claro al imputado que “es la última oportunidad” que se le brinda, porque de incurrir en un nuevo hecho, será encarcelado. Tras ello, fue retirado para quitarle las esposas y recuperar la libertad. Visto y considerando, aún le quedaron “más oportunidades”.

Te puede interesar