2023-05-08

Torres, en el juicio por la muerte de Mandagaray, le habló a su hijito: “El recuerdo de que su muerte no fue en vano”

El joven de 25 años era padre de un bebé y el abogado defensor hizo foco en eso en el cierre de su discurso. En el pedido de justicia para que ese pequeño pueda crecer en paz.

Siguen pasando lo testimonios, los alegatos de clausura en el juicio por la muerte de Gabriel Mandagaray en abril de 2021, cuando estaba realizando un curso COER en Bahía Creek. En un momento de la jornada, le tocó el turno de dar su punto de vista y reafirmar conceptos al abogado defensor, Damián Torres.

En primera instancia, hizo hincapié a las palabras que usó hace una semana, en la apertura. “Busqué una frase del prólogo del libro Nunca Más del año 2006, que no se las voy a leer, se las voy a parafrasear, habla de la responsabilidad de las instituciones de la república de recordar permanentemente en Argentina como ejercicio colectivo de memoria, para enseñar a generaciones actuales y futuras las consecuencias irreparables para que no se vuelva a cometer situaciones abusivas, que no sea caldo de cultivo para próximas repeticiones. Es decir que hay situaciones que es mejor recordarlas y exponerlas para que sea un ejercicio de enseñanza y que no vuelvan a ocurrir".

Enseguida agregó: "Por eso es que en el alegato de inicio usaba esta frase de Nunca Más. El caso Mandagaray va a tener que ser recordado, lamentablemente, como un hecho para que no vuelta a ocurrir algo así en un curso de formación policial. Nunca más tratar a cursantes como animales, como material fecal, y nunca más orinar un cuerpo de un cursante, como si su cuerpo fuese una letrina".

"Como bien dijo el fiscal, a lo cual adhiero en un todo, entre el 12 y el 15 de abril de 2021 se llevó adelante un curso de formación del COER se realizó excediendo todos los límites posibles. Los testigos han sido consientes del modo en el que se desarrolló este curso. Incluso los propios imputados hasta reconocieron muchas de las circunstancias que fueron imputadas (aunque pretendieron dar algunas defensas)", sostuvo.

A continuación, volvió a poner el foco en los límites, esos que claramente no estuvieron marcados según los distintos testimonios. "Como bien dije en el alegato de inicio hay límites. Si bien la formación de un curso COER es distinto al de uno de formación policial común, eso no implica que no existan límites. Excedieron esos límites los agentes que hoy están imputados aquí y traídos a juicio.

“Para analizar el tipo objetivo: ¿Qué es la dignidad humana?  Hoy, a través de los Derechos Humanos, es aquello inherente al ser humano como tal. Así lo establecen los tratados internacionales con jerarquía constitucional", dijo Torres y agregó: "En este curso ha quedado demostrado que al momento de la intervención de los tres instructores que estaban bajo la coordinación de (Alejandro) Gattoni, llevaron a cabo estas prácticas que van en contra de esta dignidad". 

"No tratándolo como personas, sino como si fueran una letrina. Tratarlos de excremento, como los trató (Maximiliano) Vitali cuando les dijo que el mar sacaba el excremento hacia afuera (lo digo así, pero lo dijo de otra forma). Pegar patadas a un cursante cuando se arrastraba, hacerlos ingresar al mar a altas horas de la madrugada, desnudos, como signo de humillación. Riego y humillación, como fue acreditado por los testigos. Incluso de lo poco que los alimentaron, hacerlos comer sin usar las manos. ¿En qué curso de instrucción no van a poder utilizar las manos? Salvo en otro tipo de fuerzas, en una guerra, y que los puedan tomar de rehén. Es la única opción que se nos puede ocurrir ", enfatizó.  

A continuación, les habló a los jueces: "Este juicio nos llevó muchísimo trabajo y esfuerzo a todos, a cada una de las partes, colegas y a ustedes. Si uno estaba cansado y eso cuesta llevar adelante esta actividad, ¿cuánto más deberían estar esos jóvenes? A tal punto de no poder actuar con la exigencia física que les estaban llevando a cabo". 

"Elementos subjetivos: los tres instructores llevaron adelante estas prácticas claramente con conocimiento de que eran ilegales y con voluntad de realizarlas. Si bien no exige el dolo motivación de por qué lo hacían, también lo descubrimos aquí cual era la motivación. En el caso de Mandagaray, desde el inicio del curso lo identificaron como hijo de...Lo que buscaron fue sacarlo del curso", indicó el abogado.

Luego fue contra quien estaba como cabeza de grupo: "Todo esto sobre la coordinación y supervisión de Gattoni. Él armó el plan, eligió a los instructores, cambió el lugar de realización. Además, no puede alegar ausencia del conocimiento de las prácticas no voluntad. En ningún momento la defensa de Gattoni, o el propio Gattoni, negó la ejecución de las prácticas por los instructores".

"Venir a plantear que los instructores no le rinden cuenta al jefe es inconcebible, señores jueces. Tal es así que, que como lo dijeron los otros instructores, Nahuelcheo le pasaba las novedades a Gattoni. Además, también conocía y tenía voluntad. Tema comida, sabía que no había comida porque cuatro días antes recién habían iniciado la tramitación...iniciaron igual el curso. recién el último día apareció con algo de carne. Le dijo a Mandri que haga los pollos porque se estaban pudriendo, pero no se los dieron a los cursantes, sino que los comieron entre ellos nomás", enfatizó.

Para cerrar su testimonio, comentó: "Ahora, adhiriendo al pedido de culpabilidad que establece el señor fiscal, queremos dejar, con la familia, un mensaje. Es que este camino que tuvo que vivir Gabriel y otros cursantes, no sea vivido por ningún otro policía más. Que no se crezca en la formación policial pensando que estas prácticas son normales, que los cursantes tienen que callar ciertas cosas, resguardado códigos que no son tales. Quizás, hoy Gabriel Mandagaray sirva para que en estos cursos de formación se desempolven estas prácticas que quizás los civiles no las conocemos".

"Que ésta y futuras generaciones conozcan este caso como un ejercicio de recuerdo colectivo de lo que está mal. Gabriel fue en búsqueda de esta boina, era su valor y su orgullo, ahora será nuestra responsabilidad para que esa boina sirva de que nunca más se naturalicen estas prácticas. Esta boina tiene que ser para su hijo, que crecerá sin su papá, el recuerdo del valor de su papá que nunca claudicó, pero también el símbolo de que su muerte no fue en vano", finalizó. 

NoticiasNet · Damián Torres: Alegatos de Clausura
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