Aunque faltan terminar, los ciclistas siguen sin acostumbrarse a las ciclovías
Dicen que una foto vale más que mil palabras y acá tenemos un ejemplo de esto. Sin dudas la construcción de las bicisendas y ciclovías en Viedma generó distintas opiniones y el debate no se detiene. Muchos remarcan que quitó lugar, porque el ciclista no las usa y la calle ahora quedó más angosta para que sea usado por ellos y también por los vehículos.
En esta oportunidad, el registro corresponde a la calle Belgrano, sorpresivamente, donde más se ven estas situaciones en las que los que andan en bici no usan el espacio establecido. ¿El motivo? La gran mayoría indica que no se acostumbra o que les quita libertad en las esquinas en las que tienen que doblar para el otro lado.
En noviembre de 2022, una recorrida por distintos lugares en los que están estos caminos dejó al descubierto que la gente le desconfía. Prefieren las veredas y hasta ir por la calle, pero del otro lado. Además de no acostumbrarse, algunos dicen tener temor cuando viene otra bicicleta de frente. El que queda por la parte externa tiene miedo de pisar los tacos que separan y caerse para el lado en el que circulan los autos. Aunque vale aclarar que el esapcio es amplio.
Mientras tanto, en los lugares en los que ya se establecieron estos senderos, se empezó a colocar la cartelería correspondiente. Ocurre que muchos automovilistas se aprovechan de eso y estacionan en estos lugares estrictos para las bicis. En estos casos, para quienes si las usan es un verdadero lío tener que andar esquivando autos.
La municipalidad aclaró que la obra no está terminada. Ahora arranca una segunda etapa de colocación de cartelería y de demarcación de ciclovías, y en cuanto a las bicisendas (boulevares) hay otra tercera etapa que también incluirán demarcación y nivelado de las caidas.