LOS EFECTOS NEGATIVOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Los loros barranqueros se convirtieron en unos vecinos más en los barrios de Viedma
No contentos con invadir nidos ajenos en la plaza San Martín, ahora se los suele ver en algunos complejos habitacionales de esta capital, más concretamente en las 1.016 Viviendas, según lo que están pudiendo observar sus habitantes en los últimos días.
Su presencia no pasa inadvertida. Las bandadas son muy ruidosas, por el estentóreo grito de los loros, además ofrecen un espectáculo multicolor por las tonalidades verdosas y azuladas del plumaje de estas aves.
A algunos vecinos de la calle Las Heras al 1000 suelen interrumpirles la siesta porque hay suelen mecerse en un coaxil y cables de los patios que comparten los habitantes de ese complejo habitacional. “Se van y vuelven, es como si se hubieran instalado allí. Meten un ruido bárbaro”, explicó una vecina a NoticiasNet.
No se descarta que las pequeñas bandadas hayan migrado desde la costa tomando en cuenta que en El Cóndor se encuentra la colonia de loros barranqueros más grande del mundo, cuyos 35.00 nidos –aproximadamente- son cavidades en los acantilados. La población está compuesta por unos 175.000 ejemplares, y ante la falta de alimentos en la costa, lo tendrían más seguro en zonas urbanas.