La reina de Países Bajos estuvo en Mascardi
Paseo real por la zona de mayor conflicto en la Patagonia hasta hace 3 meses
Por Claudio Andrade
La reina de Países Bajos Máxima Zorreguieta y su comitiva visitaron este fin de semana el camping Relmu Lafken de la Lof Wiritray en Mascardi, casi al cumplirse los 3 meses desde que el Comando Conjunto desalojó del sector a los integrantes de otra lof, la Lafken Winkul Mapu.
La reima y su familia están de vacaciones en Río Negro donde descansan en las instalaciones de la“Estancia Pilpilcura”, a unos 74 kilómetros de Bariloche.
El paseo turístico de la realeza europeo ocurrió en la misma zona en que la familia Montenegro venía recibiendo amenazas incluso con armas de fuego por parte del grupo de mapuches radicalizado.
Las denuncias se fueron acumulando en la Justicia Federal con el paso de los años.
La orden de la jueza Silvana Domínguez pacificó este punto de Mascardi que era considerado una Zona Cero del violento conflicto iniciado hace 5 años.
En octubre de 2020 el vehículo en el cual se trasladaba la gobernadora Arabela Carreras por Mascardi fue apedreado por los miembros de la lof en rebeldía. Solo un ejemplo de los numerosas ataques que se soportaron allí.
Por el contrario, en esta oportunidad, una de las referentes de la lof Wiritray, Patricia Montenegro, luego de la muerte de la huerquén Clarisa Montenegro en noviembre 2021, manifestó su sorpresa por la visita de la reina Máxima.
En 2017, los Montenegro habían sufrido el acoso de parte de quienes usurparon terrenos en Mascardi. “En el 2017 nos dijeron que nos iban a matar uno a uno, que nos iban a abrir y a comer el corazón. Nos insultaron. Estaban todos tapados, vestidos de negro, como ahora. Eso no es el pueblo mapuche”, le dijo Clarisa a medios locales y nacionales.
Un recorrido de esta naturaleza habría sido imposible en el tiempo en que la lof Lafken Winkul Mapu se mantenía en dominio de 30 hectáreas y la playa de Mascardi, comentan en el sector.
Mientras tanto, los cuatro líderes de la toma, que se prolongó entre noviembre de 2017 y octubre de 2022, continúan prófugos de la Justicia; y un grupo de mujeres, entre ellas, la machi Betiana Colhuan, se encuentra con prisión domiciliaria.
El Comando Conjunto ya no se ocupa de la vigilancia con los mismos efectivos que iniciaron el proceso en octubre, indican fuentes oficiales a este medio, pero la vigilancia se sostiene con personal de Gendarmería Nacional y patrullajes de la Policía de Río Negro.
En diciembre recién pasado, el presidente Alberto Fernández, recibió a un grupo de representantes mapuches para tratar temas territoriales, entre ellos, el de Mascardi, en donde se han vivido decenas de agresiones y ataques.
Fernández recibió en este grupo a la madre de Betiana, María Nahuel, y a Isabel Huala, madre del lonko Facundo Jones Huala, prófugo de la Justicia en Chile, entre otros.
Producto de esta reunión se acordó una Mesa de Diálogo que tendrá su primera edición (en rigor, hubo al menos dos mesas de diálogo anteriores que no prosperaron) el 11 de enero en Buenos Aires.
En este marco el juez federal Hugo Greca pospuso el inicio del juicio a los imputados hasta el 13 de febrero del 2023. La fiscal federal, quien solicitó el desalojo de Mascardi a la jueza Domínguez, Cándida Etchepare, se mostró contraria a la decisión de Greca, a la que también se opusieron los representantes de Parques Nacionales.
“No debo dejar de resaltar que, a pesar de los constantes intentos de diálogos que han fracasado durante el tiempo que conlleva este conflicto, reafirmo mi posición de que este nuevo intento propuesto desde la cabeza del Poder Ejecutivo es la modalidad que mejor se adecúa a los fines previstos en la normativa procesal citada”, argumentó Greca en su resolución apostando por la Mesa de Diálogo.
“No existe ya a estas alturas, a entender de este Ministerio, duda alguna en cuanto a que la dilación tiene por solo objeto evitar ad eternum el cierre definitivo de estas actuaciones y, en un futuro, lograr la prescripción de la acción penal que, en mi carácter de representante de la acusación pública, tengo la obligación de resguardar”, sostuvo Etchepare.
Y sumó: “A esto se suma que la inmiscusión del Poder Ejecutivo dentro de ámbitos propios del poder judicial torna, cuanto menos, peligrosa”.