25 DE MAYO
Las mujeres que participaron de la Revolución: quiénes fueron Juana Azurduy y María Remedios del Valle
La Revolución de Mayo de 1810 tuvo un rol femenino fundamental, el mismo que fue invisibilizado, subestimado y menospreciado mediáticamente muchas veces. Por lo tanto, vale la pena recordar a aquellas mujeres que resultaron claves para la gesta de la independencia, que se concretó oficialmente el 9 de julio de 1816.
Aunque las esposas de los revolucionarios no tuvieron demasiada influencia en cuanto a la política, otras más vinculadas con los sectores populares estuvieron activas en los asuntos bélicos, en especial María Remedios del Valle y Juana Azurduy. Igualmente, la historia oficial no las ha enaltecido de la misma forma que a los varones.
Sobre María Remedios del Valle
"La madre de la patria", así la llamaron a María Remedios del Valle, una argentina de origen africano que nació en 1766 en la capital del Virreinato del Río de la Plata. Ella no fue ama de casa, ni periodista, ni esposa de un político. Su vocación de servicio la llevó a realizar trabajos de enfermería para auxiliar a quienes defendieron la ciudad porteña durante la segunda invasión inglesa, en 1807. Sin embargo, su espíritu patriótico la hizo ir más allá, incluso, para tomar las armas. Así lo hizo. Estuvo enlistada en distintas batallas como la de Tucumán, Salta y Ayohuma. Su marido y dos hijos no sobrevivieron a las guerras, mientras que ella continuó atendiendo a los heridos y arriesgando la vida por su tierra.
Fue Manuel Belgrano quien, deslumbrado por su compromiso, disciplina y lealtad, la nombró capitana de su ejército.
Se sabe que fue herida de bala, hecha prisionera por los españoles y sometida como escarmiento a nueve días de azotes públicos que le dejaron cicatrices para el resto de su vida. Pudo escapar e incorporarse a las fuerzas de Güemes y Juan Antonio Álvarez de Arenales, para otra vez cumplir una doble función, la de combatiente y enfermera. Cuando cumplió 60 años, ya terminada la guerra, María Remedios del Valle volvió a Buenos Aires para convertirse en mendiga. Y así murió nuestra madre de la patria, vendiendo pasteles, tortas fritas y recogiendo sobras en los conventos.
Pero su suerte cambiaría de nuevo, a mediados de la década de 1820, cuando el general Juan José Viamonte la reconoció pidiendo limosna en las calles de la ciudad de Buenos Aires, ya hundida en una extrema pobreza. Una vez elegido diputado, solicitó ante la Sala de Representantes que se le otorgara una pensión por los servicios prestados a la patria. Así se le reconoció un sueldo correspondiente al grado de Capitán de Infantería, de 30 pesos, que se le pagaría recién el 15 de marzo de 1827, tras 7 años de insistencia legislativa.
Desde 2013, por la ley 26852, el 8 de noviembre se celebra en Argentina el Día Nacional de los/as afroargentinos/as y de la cultura afro en conmemoración de María Remedios del Valle, la capitana.
Sobre Juana Azurduy
Fue una mujer marcada a fuego por el heroísmo y perseguida por la muerte en un sinfín de oportunidades; estuvo cerca de perder la vida en muchas batallas y vio morir de muy chica a sus padres y luego a su esposo, Miguel Asencio Padilla, y a cuatro de sus hijos.
Azurduy fue una representante de la lucha armada de la población indígena y mestiza que estaba harta de la explotación colonial. Ella y su esposo crearon el batallón “Los Leales”, que peleó contra las tropas realistas en el Alto Perú. Su valentía fue tan inmensa que Belgrano le regaló su sable y exigió que fuera nombrada “teniente coronel”. A partir de 1816 se unió a las fuerzas de Martín Miguel de Güemes para defender la tierra durante seis invasiones realistas. Murió en la miseria el 25 de mayo de 1862.
Es una de las grandes heroínas de la Independencia. Su actuación en las guerras contra los realistas es reconocida con honores por Bolivia y Argentina.
Cien años más tarde, sus restos fueron exhumados y trasladados a un mausoleo construido en la ciudad de Sucre, Bolivia, y en 2009 fue ascendida a Tenienta Coronel del Ejército Argentino.
Hoy en día, reivindicadas en los nuevos billetes
"Estas monedas hoy tienen un valor distinto", dijo Alberto Fernández en la presentación de los nuevos billetes en Casa Rosada.
Juana Azurduy en los billetes de $200, junto a Martín Miguel de Güemes
"Es un caso increíble. Luchó al lado de Belgrano y de Güemes. Perdió parte de sus hijos y de su familia. Nunca bajó los brazos. Es una heroína en dos patrias de la Patria Grande: heroína argentina y heroína boliviana. La tenemos presente en un monumento que Evo Morales donó a la Argentina", dijo el presidente.
María Remedios del Valle, la capitana, en los billetes de $500 junto a Manuel Belgrano
"Con una historia increíble. Muchos no saben quién es porque la historia, los poderosos, hicieron que no se la recuerde. Pero ella luchó junto a Belgrano. Cayó apresada por los realistas. La torturaron por un año y 9 días. Se escapó y vivió en Buenos Aires como una mendiga", dijo Fernández, sintetizando la vida de una de las mujeres clave en la independencia Argentina.