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03/04/2026

Hogares de Cristo, el programa que se consolida con la recuperación de personas que sufren adicciones

En la puerta de la Catedral, está creciendo una iniciativa silenciosa, que consiste en la venta directa de productos agroecológicos.
Hogares de Cristo, un proyecto que se consolida y hoy cuenta con 70 personas. Fotos Vanesa Schwemmler para NoticiasNet.
Hogares de Cristo, un proyecto que se consolida y hoy cuenta con 70 personas. Fotos Vanesa Schwemmler para NoticiasNet.

Porque todos necesitamos una segunda oportunidad, el programa Hogares de Cristo se ha convertido en una guía para las personas que sufren problemas de adicciones y quieren encontrar una salida. Desde hace varios meses la novedad de venta de productos agroecológicos, cosechados por los inscriptos en este plan, es todo un éxito en la puerta de la Catedral de Viedma. 

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Oscar Hernández, coordinador de la Fundación Creando Futuro y de Hogares de Cristo, habló con NoticiasNet y señaló que el proyecto nació hace tres años "con un proceso de La Pastoral para ir ayudando a las personas que están con consumos problemáticos, se abrió un camino a nivel nacional, que es una red, que a su vez es parte de una federación y se va ayudando a diferentes personas".

"Hogares de Cristo empieza en la capilla Virgen Misionero de Italia y Belgrano, con la admisión que se le llama el primer umbral, allí se hace una desintoxicación y un acompañamiento al hermano que llega. Después de estar en un período de tiempo, que va de un mes a 45 días, se pasa a un segundo umbral que comienza en la Catedral con un centro de día, donde se fortalece el trabajo comunitario hacia afuera y hacia adentro. Se trabaja con la consolidación del grupo y algunas cuestiones de actitudes, se trabaja mucho con los sentimientos y se hace un proceso de 12 pasos", señaló. 

Una vez concluido el procedimiento del segundo nivel, Hernández contó que "comienza el tercer umbral en la chacra de la fundación Creando Futuro, a 30 kilómetros de acá, en San Javier, donde se hace un proceso de seis meses, se hace labor terapia, se trabaja mucho con la espiritualidad, con el equipo técnico a través de los sentimientos y las actitudes. Después viene una cuestión de cómo se pueden insertar hacia afuera, hacemos nexos y lazos con las familias para fortalecer esa parte y allí se hace el cuarto umbral. Luego, se pasa a un Departamento, que es el quinto umbral, donde se hace la última etapa y están en contacto y en desarrollo con la comunidad". 

"En este momento tenemos a 70 personas, porque no tenemos más lugares", mencionó y completó: "En la chacra que está en San Javier se trabaja con una línea agroecológica con cultivos de temporadas, en base a los recursos que poseemos. Esta vinculación directa nos permite sanar personas y cuidar al medioambiente con verduras sanas, sin uso de agroquímicos y sin producir contaminación con el entorno". 

La venta de productos agroecológicos es un éxito en la Catedral de Viedma.

 

Entre las producciones, hay papas, cebollas, ajos, zapallos, morrones, berenjenas y sandías. "Todo es producto del trabajo que realizan nuestros hermanos en su proceso de recuperación", contó y se refirió a las recaídas: "Cuando están en el quinto umbral hacemos una intervención con otras organizaciones que hacen el seguimiento ambulatorio y el acompañamiento de los hermanos".

Además, destacó el vínculo con otras instituciones de la comunidad, tanto de salud como de educación y de producción. "Estamos constantemente en contacto con la ESFA (Escuela Secundaria de Formación Agraria), que hace sus prácticas profesionalizantes en la chacra, con el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) a través del asesoramiento en algunas cuestiones muy puntuales, con el Hospital con la vinculación en la parte psiquiátrica y de salud en general y con APASA (Agencia de Prevención y Asistencia ante el Abuso de Sustancias y de las Adicciones), donde estamos haciendo un camino en conjunto para fortalecer este proceso de recuperación".

A modo de citado de precios, hay ajos a $1.000, el kilo de cebollas cuesta $700, morrones $2.000, zapallos cabutia $900, choclos $1.500 por tres unidades, peras en almíbar a $8.000 la botella, tomates comenzó a $4.000 el kilo y los últimos a $2.000, mientras que el kilo de peras se ubicó entre $800 y $1.200 y por cajones $15.000.

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