Sigue el malestar en el barrio AMEL por la falta de agua potable
Los cortes de agua potable en el barrio AMEL parecen no tener fin.
Desde hace tiempo, vecinos y vecinas mantienen los reclamos, pero las soluciones no llegan.
Ahora, trasladaron la queja a la Defensora del Pueblo Nora Cader, quien se apersonó en el lugar.
Desde hace al menos tres meses los cortes prácticamente son permanentes en el servicio de agua potable.
De acuerdo a lo que se pudo constatar en la recorrida junto a integrantes de la Junta Vecinal y residentes del barrio, los inconvenientes se deben a las múltiples roturas que se registran en diferentes sectores y que afectan a la presión del sistema, generando mayores dramas en los departamentos de los pisos superiores y en un porcentaje importante de los duplex que integran este complejo de 217 unidades.
Cader solicitó a los afectados reunir toda la documentación referida a los reclamos efectuados ante la empresa ARSA, el Departamento Provincial de Aguas y otros organismos oficiales para avanzar en un reclamo formal y en última instancia recurrir a la Justicia.
"Es un despropósito que haya familias que desde hace meses no cuentan con agua potable o literalmente tienen un servicio a cuentagotas a altas horas de la noche o la madrugada, mientras a diario ven como el agua potable inunda espacios verdes, veredas y calles para terminar escurriéndose por los desagües pluviales", manifestó Cader.
La Defensora también reclamó comprensión y empatía a los usuarios de ese sector de la ciudad que no están afectados por la situación y que diariamente proceden a un mal uso del agua potable llenando piletas, lavando vehículos o inundando sus jardines.