Las lluvias que dieron lugar a la aparición de comida natural salvaron a los loros
A un año de la incertidumbre por la mortandad de loros barranqueros de la colonia de El Cóndor, el panorama ha cambiado y para bien de estos ejemplares que forman parte del paisaje del que muchos visitantes quedan encantados en safaris fotográficos.
El secretaría de Servicios, Espacio Público y Ambiente de Viedma, Gastón Gutiérrez, contó a NoticiasNet que se preveía una temporada de mucha sequía y que el fenómeno de mortandad por falta de alimentos se vuelva a repetir, pero “las lluvias de octubre ayudaron muchísimo, y el monte está lleno de frutos” como para que puedan comer.
Destacó que estas últimas precipitaciones también contribuirán a una buena disponibilidad de alimentos.
“Los loros son inteligentes y se anticiparon a que se podía repetir el fenómeno entonces eligieron no aparearse, y entonces el macho, el adulto y el joven no tienen cuevas nuevas, con lo cual se puede ver mucha cantidad de loros” tanto en la colonia de los acantilados patagónicos de El Cóndor como en la zona de chacras del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (IDEVI) que vienen desde la Reserva de Punta Bermeja.
Asimismo, destacó el importante aporte que se hizo desde la comuna con el plan de reforestación y repoblamiento de especies autóctonas de monte en rotondas de la periferia de Viedma, el balneario El Cóndor y líneas de monte en la zona desde La Lobería hasta Viedma.
El verano pasado, y tras conocerse los resultados de análisis toxicológicos, autoridades provinciales y municipales de Viedma confirmaron que la mortandad de loros barranqueros en la zona de El Cóndor se dio por una baja disponibilidad de alimentos y descartaron que exista algún tipo de intoxicación.
Durante una conferencia de prensa, la secretaria de Ambiente, Desarrollo Sustentable y Cambio Climático de Río Negro, Dina Migani, destacó que la situación de mortandad es “el resultado de nuestro accionar como seres humanos”, y agregó que el desarrollo sin cuidados ambientales “ha producido pérdida de biodiversidad, cambio de hábitat y consecuencias en el cambio climático”.
“Tenemos que cuidar nuestro hábitat, y el de las demás especies para evitar que se extingan. Tenemos que producir el desarrollo, pero tiene que ser conservando la biodiversidad. Esto se llama sustentabilidad, que es lo que tenemos que mantener durante todo nuestro accionar”, enfatizó la funcionaria.
El subsecretario de Biodiversidad y Cambio Climático, Federico Hollmann, explicó que, según la investigación llevada adelante, la hipótesis que toma fuerza es la falta de alimento de monte. Indicó que la tasa de mortalidad de ejemplares viene en constante disminución y exhibió los datos del informe.
Para accionar de manera inmediata ante la falta de alimentación, en ese momento el Municipio de Viedma anunció el plan masivo de reforestación y repoblación de especies autóctonas.
“La evidencia científica nos interpela a tomar acciones inmediatamente, porque es la incidencia del ser humano y el avance desmedido para con el ambiente una de las causas principales de la situación que estamos atravesando”, explicó un año atrás el secretario de Servicios, Espacio Público y Ambiente de Viedma, Gastón Gutiérrez.
En ese marco, se resaltó la importancia de evitar el contacto con los ejemplares, ya que pueden transmitir enfermedades de gravedad como la psitacosis, con sintomatología similar a la producida por el COVID-19, dificultando aún más en la situación de pandemia que se atraviesa.
El verano pasado se observaron dos fenómenos. Uno que los loros quedaban expuestos en la ruta de los acantilados a la circulación vehicular dentro del momento de estrés que estan viviendo. Por otro, par destacar el voluntarismo de algunas personas que se acercaron a entregar semillas exóticas como modo de contribución. Algo muy alejado de la naturaleza.