2021-09-11

Faustino Merino: un maestro de matemática que nació con el nombre de su vocación

En su día, tuvimos una larga charla en la que habló de todo. Hasta terminó cantando, pues la música es su otra gran pasión. 

Por Fernando Manrique

fmanrique@noticiasnet.net

Fotos: Vanesa Schwemmler.

El maestro Carlos, la señorita Carolina, la seño Karina, la seño Silvia. Quizás muchos no recordemos los apellidos de nuestros primeros maestros, pero sí mantenemos intactos todo aquello que nos marcaron en la primera etapa formativa.

Aún muchos de los que pasamos por la secundaria y por la universidad mantenemos a la escuela primaria como nuestra segunda casa. El "fulbito" de los recreos donde cada partido era como la final de la Champions, las manos húmedas cada vez que se presentaba una prueba de lengua o de matemática, son muchos los recuerdos que surgen en esta fecha. Varias anécdotas de la primaria y de la secundaria todavía sobreviven en nuestras retinas, al margen del paso del tiempo.

Para este 11 de septiembre, hablamos con Faustino Merino, alías "Coco", un maestro jubilado que se especializó en matemática, que podríamos decir que es una de las materias más odiadas por el común de los mortales.

Incluso antes de nacer, Faustino ya estaba destinado a estar adelante de un pizarrón, ya que su padre se inspiró en Domingo Faustino Sarmiento al momento de darle un nombre. Nuestro Faustino vino de Bariloche y adoptó a Viedma como su lugar de permanencia desde que cumplió 26 años, con un ligero paso por Valcheta.

Merino tiene un amor especial por la docencia, a tal punto que dijo: "Yo voy a ser maestro hasta que me muera". A sus 69 años, también tiene una pasión por la música, la cual se la contagió a sus tres hijos. De hecho, previo a prender el grabador interpretó "Carpas de Salta" de los Cantores del Alba. Una joyita de las tantas que nos dejó.

En cuanto a su profesión, expresó: "Estuve 30 años trabajando en la Escuela 340 del queridísimo barrio 915 Viviendas" y, ante la consulta al hueso, de por qué el profesor de matemática es muy resistido expuso: "El tema es la forma que tiene el maestro de dar la materia, yo te digo que con matemática me divertía muchísimo con los chicos, porque muchas veces lo tomábamos como un juego y les gustaba la matemática". 

"Yo fui muy feliz en la escuela", resumió mientras añoraba aquellos momentos donde las restas y las sumas no salían de una película de terror.

Ese amor por la matemática nació de su papá, quien le comentaba que "la matemática siempre está en todo lo que vos quieras hacer y por eso te tenés que hacer amigo de ella". "Si vos salís a caminar caminas tanta cantidad de cuadras, si querés hacer una comida tenés que utilizar proporciones para hacer una masa, si vas a arreglar un auto tenés que valerte de elementos geométricos para poder repararlos, con el dinero siempre tenés que hacer cuentas", ejemplificó.

Además, planteó: "Hoy por hoy para hacer cualquier trabajo, ya sea en comercio, en una fábrica de lo que sea, tenés que saber computación y en su origen la matemática es imprescindible".

Por otro lado, no se mostró reticente a las nuevas tecnologías "porque uno como maestro no puede estar en discordancia con Internet, que facilita muchísimo el trabajo de los niños, pero eso hay que incorporarlo y archivarlo en tu cabeza. Por lo tanto, no es solamente buscar, sino que tenés que leerlo, aprenderlo, asimilarlo, no copiar y pegar".

Y aunque no parece habitual, Merino comparte un grupo de WhatsApp con ex alumnos de la promoción del año 1997, con hombres y mujeres ya formados como abogados, contadores y analistas en Informática, pero que tienen como una referencia a su viejo maestro que les enseñó a hacer ejercicios combinados. "Tengo muchísimos recuerdos de ellos y nos mandamos mensajes cuando cumplen años e incluso hoy me mandaron muchísimos mensajes por el día del maestro, siempre me preguntan cómo estoy y son chicos muy buenos que me hacen muy feliz".

Ante la pregunta de ¿Qué significa ser maestro? hizo un suspiro y contestó: "Ser maestro significa tener un paquete de semillas que lo largas a la tierra y cosechas a esos chicos que siempre te saludan, estudian y son algo en la vida, eso cosechas. Por eso, enseñar es uno de los trabajos más hermosos que hay en la vida, no hay tarea más linda que enseñar al otro, ver que el otro aprende" e hizo extensivo su reconocimiento a sus excompañeros y a todos los maestros rionegrinos que hacen muchísimo en las aulas.

Además, saludó a quienes eligieron la carrera de docencia y todavía les falta algunas materias. "No abandonen, porque la tarea más hermosa es la de educar", destacó 

"El maestro siempre tiene que estar al pie del cañón, porque no puede faltar, no es como una ferretería donde te cubre otro. En la escuela tenés chicos y tenés la responsabilidad de educarlos, a muchos se les complica ir al colegio con las calles llenas de barro, pero hay que ir", subrayó así como Sarmiento nunca faltó a la escuela con lluvia, viento o cualquier adversidad.

Por eso, la docencia sigue siendo una de esas profesiones que no puede ejercerse sin vocación. 


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