Contra las suegras y contra los hijos: en un mes hubo tres robos a familiares de poderosos
La inseguridad en Viedma ha tomado ribetes preocupantes, ya que han ocurrido hechos policiales sin distinción geográfica ni horaria.
Tiempo atrás habían delitos en la zona céntrica de la capital una vez al mes, pero ahora se han multiplicado y se contabilizan dos o tres semanales en las páginas de noticias.
El agravante es que muchos de estos ilícitos son a media mañana, con el tráfico vehicular y peatonal a pleno. Y los malvivientes no se esfuerzan demasiado por esconderse.
El último caso de alta resonancia ha sido el del último lunes, en la calle Belgrano al 100, cuando dos mujeres y un joven apodado "El Gitano" agarraron a la cuidadora de una anciana, cuando estaba limpiando la vereda. Luego, las ataron, las golpearon y se llevaron una Renault Sandero Stepway.
El vehículo apareció una hora y media después, en la calle 2 al fondo, tras un amplio despliegue policial y de funcionarios judiciales, muchos colegas de la nuera de la víctima: la jueza Sandra Filipuzzi.
La hostilidad de los policías con la prensa, en el operativo, ya daba a entender que se trataba de una vecina con influencias.
Pero éste no es el primer caso donde el damnificado es familiar directo de una persona con poder.
Hijo del intendente

El 14 de junio pasado, motochorros fueron contra un chico que comparte la mesa familiar del intendente de Viedma, la máxima autoridad de la ciudad. Se trata de uno de los hijos menores de Pedro Pesatti.
A plena luz del día, dos malvivientes amenazaron a Pesatti Junior entre las calles Aceto y Mazarello del Don Bosco, uno de los barrios más suntuosos.
Los sujetos lo abordaron en una moto, le sacaron su celular y se fueron sin preguntar la identidad del damnificado. Quizás los delincuentes se enteraron de ello, horas después, en los medios.
Otra suegra
El 7 de junio, hace exactamente un mes, hubo otro atraco que fue tapa de todos los diarios locales. Oportunistas le pidieron comida a una señora que vive en Misiones Salesiana, después la amenazaron y le arrebataron dólares.
La mujer de 77 años era ni más ni menos que la suegra de Martín Soria, el actual ministro de Justicia y Derechos Humanos de Nación.
No conforme con ello, tomaron un cuchillo tipo carnicero y fueron hasta un departamento lindante, donde vive uno de los hijos de la damnificada.
Forcejearon en la escalera y les manifestó que ya había llamado a la policía, razón por la cual los malvivientes emprendieron una veloz fuga.
Con estas crónicas policiales, un trabajador de clase media se pregunta: "¿Qué nos queda a nosotros?"