Habló el churrero asaltado: se salvó de milagro porque la bala no atravesó una arteria
Damián Antenao es el joven churrero, de 29 años, que ayer sufrió un balazo cuando huyó de dos delincuentes que querían llevarse la recaudación del día.
El incidente sucedió en la calle Entre Ríos al 300 y acabó con el chico tirado en la esquina de esta intersección y Chaco.
Milagrosamente, el proyectil impactó en un gemelo y salió por una rodilla, sin tocar ninguna arteria, porque hasta podía haber quedado sin volver a caminar.
De forma instantánea, hubo una rabia general por parte de la comunidad, ya que el vendedor de churros apenas gana unos pocos pesos en un buen día.
Además, deben caminar por toda la ciudad, en un lapso de entre cinco y seis horas.
Damián, conocido por sus amigos como Peter, dijo a NoticiasNet cómo fueron los hechos. Comentó: "Yo estaba vendiendo con el carrito en la calle Entre Ríos al 300, me pararon dos con una moto 110 al costado y me pidieron la plata. Así que me quedé medio tildado, me di media vuelta y me fui corriendo".

Amplió en ese sentido: "De repente sentí un golpe en la planta del pie, me di vuelta y sentí el tiro, salí corriendo hasta que ya no me dieron más las piernas y me tiré en el piso. Después, resulta que no me habían pegado en el pie, me pegaron en el gemelo y salió por la rodilla, me traspasó el hueso, pero no lo estalló, le hizo un agujero".
Los médicos le dieron reposo por 60 días, al tiempo que deberá hacer dieta y concurrir al hospital para un chequeo general el lunes próximo.
Consultado respecto a la identificación de los malvivientes, expresó: "Medían entre 1,65 y 1,74 y parecían de entre 20 y 24 años, pero estaban todos encapuchados y con el barbijo, no les vi nada, lo único que les vi fueron los ojos".

Mientras que remarcó que no se llevaron dinero, porque se la quedó encima, pero "esa plata era para mi jefe, yo gano un porcentaje por docena que vendo".
"Ayer anduve por la costanera, fui al Piedrabuena, anduve en Los Maestros, en Las 152 y terminé en el Santa Clara y me pasó lo que me pasó. Todos los días camino cinco horas, no es que salgo una horita nada más. Me da bronca que te rompes el culo laburando y pasan estas cosas" completó.
Añadió que hace pocos días, también le quisieron robar a mano armada a un compañero en el barrio Castello y el delito se frustró porque salieron los vecinos.
Y confesó que cuando se recupere buscará otra changa, "porque ya no tengo muchas ganas de seguir laburando de esto, la verdad es que no quiero volver a pasar lo mismo".
Damián justo es el ejemplo de la cultura del trabajo que cada día se está perdiendo más en nuestro país. Hace un año que es churrero, pero también tiene experiencia en atención al público, en limpieza, fue repositor, vendedor ambulante, sabe trozar y filetear pescados y pollos y hace cualquier tarea que pueda ayudarlo a llevar el pan a la mesa.
Lastimosamente, ahora estará dos meses en reposo, por lo que agradece cualquier aporte comunitario. Su número de contacto es 2920203536.