Esperanza, el surgimiento de un nuevo barrio popular
Matías Villablanca, el actual presidente de la asociación civil Por el Esperanza, dialogó con Noticias sobre la lucha por registrar este nuevo barrio popular. Además, busca visibilizar las condiciones en las que allí se vive para poder trabajar junto a Estado y mejorar la calidad de vida de más de mil vecinos.
“Es el barrio más grande de Viedma, son 726 familias. Es un numero altísimo que habla de un mal manejo en el acceso a la vivienda”, aseguró Villablanca.
Reconocimiento y geolocalización del barrio
“El proyecto arrancó hace 7 meses y nos pusimos en contacto con el ReNaBaP que es una política del Estado nacional que les permite a las familias poder tener acceso a un terreno y vivienda digna”, explicó.
“Al principio, figuraba como Cuchilla Norte o muchos lo tenían como el basural. La realidad es que se trata de un lugar que pocos conocen porque está muy alejado de la zona céntrica de Viedma”, siguió.
“Por el sector donde está, la gente estaba muy confundida la gente, había una mescla entre el 30 de marzo, Esperanza y Los Unidos. Hoy gracias a la relación con Nación se logró registrar y cuando entras al sistema de los barrios populares ves que es barrio Esperanza”, completó.

El invierno llegó hace rato y hay necesidades urgentes
Las tres preocupaciones más grandes son la luz, la leña y el acceso. Las 726 familias están enganchadas de dos cables de luz, la calefacción mayormente es con leña y carbón y el barro hace muy dificultoso el acceso.
“Se vive sin los servicios básicos y es una situación muy triste. Las conexiones son todas ilegales y por suerte no hemos tenido ninguna víctima fatal, pese a que se han prendido fuego el año pasado seis/siete casillas”, narró Villablanca.
“Hicimos un esfuerzo grandísimo para que se reconozca como barrio, hay un montón de gente que quiere la luz. Hay 726 familias enganchadas de dos cables de la luz y no queremos ninguna casilla quemada”, prosiguió.
“Los bomberos apagaron un incendio en una casilla, pero a ellos les costó muchísimo entrar al barrio. Es un camión que tiene fuerza y no pudo entrar, por cómo están las calles”, ejemplificó.

En cuanto a la llegada del invierno y la calefacción, dijo que “ya llegó, estamos luchando para conseguir leña. El año pasado la municipalidad entregó 30 atados de leña para las más de 700 familias. Imaginate el invierno que pasamos. Nos agarra preocupados por la falta de asistencia del municipio”.
Lejos del centro, pero a metros de los servicios básicos
Desde la asociación, están seguros que mejorar la calidad de vida es posible y que para ello deberán trabajar junto al Estado nacional, provincial y municipal.
“Es totalmente injusto tener los servicios básicos en la calle 30 y 35, en la vereda de enfrente, donde empieza el barrio no tenés nada. Estamos lejos del centro, pero a metros de los servicios básicos”, dijo.
“Es una injusticia que, con ganas, voluntad y pensando en las familias que la pasan mal, es más fácil de solucionar de lo que uno piensa mejorar la calidad de vida de las familias”, acotó.
“Es de público conocimiento que nación envió los fondos y queremos que sean invertidos en los barrios populares, cosa que al día de hoy no se ha notado. Es una suma importante de millones para que se empiece a regularizar los barrios populares”, advirtió.

“Nosotros realizamos una tarea a través del merendero del comedor Luz de Aluminé y se está entregando la merienda a casi 300 nenes los lunes, miércoles y viernes. Eso habla de una necesidad comprobable y real. Es un número muy grande y una realidad que no se puede tapar”, concluyó.