2021-05-01

Darío Roht: El bombardeo inglés a Puerto Argentino, a 39 años de Malvinas

El maragato y ex combatiente Rubén Dario Roht revivió un hecho bisagra en la historia más reciente del pueblo argentino.

A 39 años del desembarco de Malvinas y al cumplirse un nuevo aniversario del inicio de la guerra, Noticias dialogó con el ex combatiente Rubén Darío Roht quien contó en primera persona como vivió aquel 1 de mayo de 1982, fecha del bombardeo ingles a Puerto Argentino.

Darío Roht ingresó al servicio militar el 1 de junio de 1981 y fue dado de baja en agosto de 1982 luego de haber cumplido con su deber que entonces era obligatoria y tras haber participado del conflicto bélico con Inglaterra.

Servicio militar

Al preguntarle cómo fueron aquellos años para él, siendo tan joven, pues tenía 19 años de edad, comentó que "a mí me tocó la Marina, estaba en la Armada Argentina. Luego de dos meses de instrucción fui a Campo Sarmiento, en la base naval. Estábamos destinados a un buque, a mi caso de apoyo logístico a la flota”.

Un 26 de marzo de 1982 “salimos navegando con toda la flota rumbo al Sur, no sabíamos a dónde íbamos, pero el 1 de abril, después de dos días de temporal muy bravo, nos formaron a todos en la cubierta del buque, donde aterrizaban los helicópteros y nos informaron que íbamos a recuperar las Islas Malvinas. Había compañeros que no sabían qué eran las Islas Malvinas, ni siquiera sabían que  existían porque no tenían estudios. Yo sí sabía, no es que yo fuera más vivos que ellos, pero había ido a la escuela y tenía noción de lo que eran las Islas Malvinas”.

Por aquella fecha “llevaba como nueve meses de colimba. Recuerdo que juré la bandera el 9 de julio, a diferencia de otros, no sé por qué nos hicieron jurar en esa fecha y no el 20 de junio, pero bueno así fue”.  

La recuperación de las Islas Malvinas por parte de la Argentina fue el 2 de abril de 1982. “Nosotros conocemos las islas a los dos días, un 4 de abril. Llegamos a lo que es el poblado, ingresando a la zona del puerto, recuerdo que entrabamos y salíamos de la bahía de Puerto Argentino casi diariamente”.

No obstante, “el 1 de mayo estábamos navegando en una zona cercana cuando escuchamos los aviones que atacaron el aeropuerto de Malvinas. Fue el inicio de la guerra”, recordó Roht.

La guerra

Durante aquellos días “salíamos navegando hacia zonas distintas, a veces cerca, otras alejados. Yo era un colimba, no me decían para qué rumbo se navegaba, tenía 19 años de edad, así que mucho no sabían por dónde andábamos”.

Al día siguiente del bombardeo, “seguimos navegando hasta que en un momento me entero que habían hundido al crucero Manuel Belgrano. Lo hizo un submarino atómico. Luego de eso se generó una situación distinta. Entonces llega la orden de alejarse de la zona, por el submarino, que según nos enteramos después nos venían siguiendo. Igualmente de eso nos enteramos al tiempo, no en ese momento”.

Por aquellos días “se vivían bombardeos diarios. Nosotros por nuestra parte estábamos cumpliendo la tarea logística de abastecer a los buques. Llevábamos mitad petróleo y mitad turbo para abastecer a las flotas. Dios quiso que uno se salvara, pero tuvimos una situación difícil, para finales de mayo”.

Según recordó, “nuestra navegación era sigilosa, pero nos ocurrió una explosión en la caldera auxiliar y quedamos a la deriva hasta que después, finalizado el conflicto, somos remolcados por el buque hospital Almirante Irizar. Dos días y medio después de eso llegamos al continente. Recuerdo que el conflicto terminó el 14 de junio de 1982 y dos días después llegamos al continente".

Una vez en Puerto Madryn “ahí si dije la guerra se terminó. Si bien se había dado alto al fuego, hasta no llegar al continente, al estar en alta mar, nosotros considerábamos que podía pasar cualquier cosa. Pero bueno, no pasó. El arribo fue muy emocionante y muy triste a la vez porque hubo compañeros que murieron. Ya en Madryn avise por teléfono a una vecina de mi madre que había regresado. En casa no había teléfono fijo, igual dije que tenía, pero en realidad llamé a casa de la vecina”.

El regreso

A los pocos días “volvemos en micro hasta puerto Belgrano. Allí cumplí con el servicio militar hasta agosto de 1982. Un día nos formaron, nos hicieron vestir de civil, dejamos todo el equipo y nos dijeron “han cumplido” y así nos dieron la baja. Fue en agosto de 1982”.

Al salir de Punta Alta, “pensé que iba a llegar enseguida a Carmen de Patagones, pero tarde un poco en llegar, hice el trayecto a dedo y tardé dos días para hacer esos 300 kilómetros, no te levantaba nadie”.

En Carmen de Patagones “el primer tiempo estuve un poco borrado del tema, igualmente siempre laburé. Un día mi madre me dice andá a pedir laburo a Viedma, pero no me lo dieron por ser excombatiente. Después conseguí trabajo en Obras Sanitarias. Ahí estuve mucho tiempo hasta que después me llevaron como adscripto al Museo Emma Nozzi, porque había estudiado Historia en la Universidad del Comahue”.

Tras la guerra de Malvinas, “me case, tuve tres hijos, dos varones y una mujer y eso me ayudó mucho. Después nos conocimos con Ángel –Callea- y comenzamos armar la Asociación de Ex Combatientes, fue en el año 1988”.

Finalmente al pedirle una opinión sobre cómo cree que siente actualmente la comunidad a la gesta de Malvinas, Dario Roht expresó: “Noto en lo personal que la gente acompaña, hemos hecho un gran laburo en las Escuelas. Empezar hablar ir a los actos nos hizo muy bien, tener una familia también. Actualmente la gente recuerda la causa Malvinas. En mi caso lo que hago es separar la causa Malvinas de la dictadura genocida, es mi opinión, lo que hago rendir homenaje a los que no están y siempre digo que no soy un héroe, Fui y cumplí, soy un sobreviviente de un hecho histórico”.


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