Ricardo Carlovich fue dado de alta y escribió una emotiva carta abierta
El reconocido periodista Ricardo "Negro" Carlovich fue dado de alta, luego de sufrir un infarto y haber estado internado en el Hospital Municipal de Bahía Blanca.
Con una emotiva carta en sus redes sociales, agradeció a toda la comunidad que formó parte de cadenas de oraciones para su pronta mejoría.
Escribió: "El Corazón tiene razones que la razón no entiende. A poco de andar con un micrófono en algún evento gustaba abrir mis locuciones con esa frase de Pascal. La verdad, servía para distintos escenarios y cuestiones y yo me creía hasta intelectualmente importante al usarla".
Agregó: "Tengo 55 años, 6 meses y un día de vida y casi 4 décadas de pretencioso 'locutor' y periodista. El 1 de enero del 2021 a las 00.25 horas ingresé infartado a la Guardia del Hospital Municipal de Bahía Blanca. Ya me ocuparé en breve públicamente y ante quien corresponda de agradecer y enaltecer la tarea de esos héroes anónimos que son enfermerxs, medicxs y laburantes de la Salud Pública. Enorme, únicos, merecedores del más grande monumento. Nunca sabré cómo, quién, cuándo y por qué desató un inolvidable mimo que jamás pensé recibir".
"Marcela, el gran amor de mi vida que no descansó un segundo- junto a mis hijos y nietos, mis hermanos, cuñadas y sobrinxs y amigos del alma y muchos otros preocupados y ocupados en mi estado. Luego, oyentes, compañeros de militancia, vecinxs, ex compañerxs de facultad, colegxs y gente desde cualquier función, tarea y lugar comenzaron a manifestarse en redes, teléfonos y cuanta forma podían en virtud de mi estado. Medios de comunicación que incluso publicaron mi estado de salud con categoría informativa. No puedo agradecer uno a uno, a cada cual. No me atrevo a olvidarme de alguien y no me lo perdonaría" añadió.
Y recordó dos momentos. El primero "al escribir una semblanza sobre mi Padre alguna vez dije que él nos enseñaba todos los días que "el único esfuerzo que te pido que hagas, cualquiero cosa te pase en la vida, es que trates de ser buena persona. Todo lo demás viene solo" y el segundo "al despedir a mi madre Mirna, conté que ella siempre repetía que 'te perdono cualquier cosa, menos que seas desagradecido'".
Por último, agradeció a María Auxiliadora "porque doy fe que me cuidó en esas horas interminables entre tubos y monitores que terminaron a las 15.05 del 4 de enero del 2021 allí en el nosocomio bahiense. Nunca antes, como periodista, fue tan fácil resumirle a todos y todas un hecho tan relevante para una vida. Alcanza y sobra con siete letras...GRACIAS".