General Lavalle está empapado de aguas cloacales
Por Fernando Manrique
fmanrique@noticiasnet.net
Fotos: Vanesa Schwemmler.
Las urgencias sanitarias y los vaivenes de la economía producto de la pandemia son los dos grandes temas que ocupan la agenda pública y mediática de nuestros tiempos.
Sin embargo, hay males estructurales que no desaparecieron y se los dejó a un lado por otras emergencias. Un ejemplo de ello son los históricos desbordes cloacales que existen prácticamente en todos los barrios viedmenses.
No se los trató con suficiencia antes y ahora menos con el coronavirus atentando contra la tranquilidad de la comunidad.
El barrio General Lavalle de unos 18 mil habitantes es uno de los territorios que más sufre la desidia a la hora de arreglar los desbordes de aguas podridas.
Entre las calles 13 y 20 se formó un río de líquidos cloacales, pero la postal es similar en otros tantos sectores de la barriada.
Vecinos molestos
Silbana Cullumilla, concejala de Juntos Somos Río Negro, comentó a Radio Noticias: "Esta situación ya es muy recurrente, los vecinos vienen reclamando hace bastante tiempo y preocupa mucho no haberle encontrado una respuesta".
La edil señaló: "Los vecinos pagan el servicio y están muy molestos con esta situación, porque se cansan de llamar y no tienen respuestas. La demanda es mucha, los vecinos están en las casas y se consume más agua y esto se ha ido agravante en otros sectores donde antes no teníamos este inconveniente".
Puntualmente, sobre desbordes en calles 13 y 20 citó: "A muy pocos metros de ahí tenés a la junta vecinal, supermercados, los vecinos suben al colectivo, es una de las zonas más transitada del barrio", a la vez que añadió: "Los vecinos en esta etapa tan compleja no pueden ventilar la casa porque ya en algunos sectores se llena de mosquitos".
La representante del pueblo expuso: "Los vecinos pagan sus servicios y ante esta problemática no hay una respuesta. Uno entiende que hay poco personal, que hay mayor consumo, pero lamentablemente no hay respuestas".
Mencionó que la ciudad ha crecido mucho y todos los días hay roturas de caños que son emparchados, aunque no se les da una solución de fondo.
Cullumilla remarcó que entiende la desesperación de los ciudadanos afectados "porque tenés que estar con la casa llena de agua y después el olor que queda por día" y relató que hay personas que dejaron una madera para poder circular sin mojarse con el agua.
Así, instó a que se llame al 0800-999-24827 para asentar reclamos a Aguas Rionegrinas, y en caso de no tener contestación que dejen en evidencia que la línea no funciona.
La ciudad colapsada
Alejandra Guerrero, presidenta de la junta barrial que tiene desbordes cerca de su sede, planteó: "Es un lugar de constantes desbordes, no es la primera vez y es muy difícil poder terminar de concretar algo que nos escapa a nosotros. La ciudad está colapsada con el sistema cloacal y entre todos no podemos entender el por qué".
La dirigente vecinal, expuso que cada reclamo recibido en la junta se lo trasladan a Aguas y pidió más concientización a los propios vecinos.
Guerrero marcó en esa línea que desde diciembre del año pasado le requirieron al intendente Pedro Pesatti para que arregle la calle en desnivel, sobre todo por el constante movimiento en ese acceso.
"Desde que estamos en la junta ha sido el gran reclamo y necesitamos que se genere una política a largo plazo, sabiendo la situación de colapso en la que estamos" precisó.
Afirmó que hay responsabilidades compartidas con los vecinos, puesto que hay personas que arrojan elementos que no corresponden en el sistema cloacal. "Me ha pasado que he esperado a la cuadrilla de Aguas y me he encontrado con un montón de cosas en las cloacas", al tiempo que le pidió al Municipio que se hagan limpiezas constantes en los cordones cunetas.
"Hay que pensar en la población del barrio que está en sillas de ruedas y tiene que pasar por ese lugar, nosotros mismos que pisamos y traemos todo eso a casa, es una situación muy compleja y no estoy culpando a nadie en particular pero tenemos que tomar conciencia, así como lo estamos haciendo con una situación global como el covid" detalló.
Esperando al Plan Director
La mayor solución que se vislumbra para el problema de las cloacas en general es la obra del Plan Director de Cloacas para Viedma, enmarcado en el programa Castello.
Con éste se proyecta una nueva planta de efluentes de vuelco cero, para cubrir las necesidades de unos 75.000 habitantes en los próximos 20 años y cubrirá 100 hectáreas, con contraposición con las 14 actuales.
Además, se prevé el reúso del efluente cloacal tratado para riego, destinado a la producción de pasturas y forrajes (alfalfa, agropiro y festuca), forestales (sauces y álamos), cultivos industriales, frutales y plantas ornametales.
La obra cuenta con una inversión que supera los $376.800.000 provenientes del Plan Castello pero, como sabemos, esta megaobra lleva su tiempo y mientras tanto los vecinos tienen que seguir conviviendo con las aguas servidas.
Un problemón que existió en los gobiernos de Gustavo Costanzo, del fallecido Jorge Ferreira, del otro hombre fallecido en el cargo José Luis Foulkes y ahora en el de Pedro Pesatti, prácticamente desde que los vecinos tienen uso de razón.
"Es una inmundicia"

Alberto Quintero, un vecino afectado por las cloacas a la luz del día, manifestó: "Todavía sigue corriendo el río de aguas servidas por la calle, esto es un tema de larga data y cada tanto se desborda, pero no es una vez cada año sino que es cada semana o cada 15 días".
Cuestionó al respecto: "La gente pisa ese lodo putrefacto, lo lleva adentro del mercado o de la casa y es una inmundicia, es un asco, no sé qué solución tiene porque de vez en cuando viene el camión de ARSA, se soluciona un par de días pero luego sigue de nuevo".
Enfatizó que hay un hartazgo general por la falta de inversión y "ahora que vienen los días de calor se pueden proliferar los mosquitos por el agua de la calle y ni podes ventilar".
Por otro lado, Quintero criticó a la delegada vecinal, "porque hay un desnivel que lo tienen que arreglar, no es que la gente tira cosas. Pasa que la presidenta estará de parte de la empresa o de las autoridades municipales y no de parte de los vecinos que la han elegido para que ella sea intermediaria para peticionar ante las autoridades por nosotros".
Ante tanta falta de respuestas de los organismos competentes, el vecino puntualizó que recurrieron a las redes sociales para hacer visible este flagelo cuando se pagan los servicios en buena forma.
Sin dudas, la pelota se pasa de un lado para el otro pero el problema sigue estando y no se puede tomar como excusa la pandemia y la disminución de personal para afrontar los desbordes, ya que con o sin coronavirus el colapso de aguas servidas siempre fue un tema de alta demanda.
Así como aparecen miles de promesas en años electorales, esperemos que de una buena vez haya acciones para solucionar estos dolores de cabeza.
El repetido eslogan de la salud está primero también se debe aplicar a este tema, habida cuenta de que los desbordes pueden causar serias enfermedades en los vecinos y hasta se podría propagar el temido dengue.