En la toma impiden el ingreso de materiales de la construcción
Momentos de angustia aseguran haber vivido ocupantes de las última toma registrada en la ciudad, en la las tierras del ferrocarril lindantes al terraplén.
El aumento de la presencia policial hacía presagiar una inmediata intervención, justo en el momento en que también se incrementaba la cantidad de ocupantes.
Sin embargo, nada ocurrió. Y la metodología con la que se pretende desactivar esta nueva usurpación, es mediante la prohibición de ingreso de elementos que pueden considerarse útiles para el levantamiento de casillas o viviendas precarias.
La nueva toma comenzó a gestarse a mediados de la semana que termina. El pasado viernes, integrantes de la misma se acercaron a la Municipalidad a dialogar con los funcionarios.
Eran poco más de 20 las familias que pretendían instalarse.
La ocupación se hace efectiva en un terreno extremadamente irregular por las hondonadas y la presencia permanente de agua, sobre la ladera sur del terraplén y a metros de la ruta Provincial 1, lugar por donde además pasa una vía del tren que está en desuso desde hace muchas décadas.