Mayores controles a consecuencia del aumento de casos, pero sin retroceso de fase
Hasta el mediodía de ayer eran siete los casos activos en la ciudad de Viedma, y se está a la espera de las primeras altas en los pacientes asintomáticos que habían dado positivo a Covid-19 entre el 7 y el 11 de agosto del corriente.
Por el momento, el nivel de crecimiento de casos en la capital provincial y el escaso uso de los pacientes confirmados del sistema de Salud, no reviste mayor preocupación.
Además, el nivel de ocupación de las camas de terapia intensiva supera el 50 por ciento, incluyendo a las del hospital Zatti y las de los dos centros privados.
Sin embargo, desde el nosocomio capitalino se adecuó un sistema para aumentar hasta 16 las plazas disponibles.
Retroceder de fase no es un asunto que por el momento se analice, pero la información es cambiante parte a parte.
Desde el comité de crisis que reúne a la Municipalidad, al personal de la Seguridad y de la Salud, dispuso incrementar fuertemente los operativos en los accesos a la localidad, como así también dentro de la misma.
El titular del área de Seguridad Vial, Jorge Vilca, indicó que ‘hemos requerido la asistencia de las fuerzas de seguridad porque son la autoridad de aplicación de las disposiciones sanitarias nacionales, como lo indican los decretos presidenciales‘.
Vilca recordó que ‘se aplican multas de hasta Desde la secretaría de Protección Ciudadana del gobierno de Viedma pidieron ‘mayor responsabilidad y solidaridad en el mantenimiento de las recomendaciones sanitarias‘.
Juegos encintados
Desde la secretaría de Protección Ciudadana del gobierno de Viedma pidieron ‘mayor responsabilidad y solidaridad en el mantenimiento de las recomendaciones sanitarias‘.
José Flores recordó que “por cuarta vez en pocos días hemos encintado los juegos para demarcar que se encuentran clausurados y ya vemos cintas rotas”, y advirtió que ‘es necesario el compromiso de padres y madres‘ en la protección de sus familiares.
“Ya se sabe que los niños y jóvenes, en su gran mayoría no padecen las consecuencias sintomáticos de la enfermedad, pero son un vector de contagio de muy alto riesgo”, explicó José Flores.
“Hoy el municipio tiene sólo al 54 por ciento de su planta laboral trabajando, es imposible poner un inspector al lado de cada vecino para cuidar a cada uno. Necesitamos responsabilidad colectiva”, finalizó el funcionario