Chancho jabalí y ñandú: principales presas de cazadores furtivos
Juan Cañupan, jefe de de la Brigada Rural, a cargo de la Policía Montada, en comunicación con radio Noticias para hablar de las actividades que se llevan a cabo en materia de seguridad rural.
A su cargo tienen la seguridad de lo que sería la zona Atlántica, incluyendo Guardia Mitre, con un límite de jurisdicción que abarca la ruta 250 hasta kilómetro 48 y el empalme sobre Caleta de los Loros que llega hasta Pozo Salado.
Como tarea principal tienen prevenir el abigeato y la caza furtiva, que se combate con vigilancia en puntos claves.
Por su parte Cañupán sostuvo que han tenido casos de estos hechos, generalmente de cazadores furtivos de chacho jabalí, vedada hoy en el marco de las restricciones impuestas por el COVID 19, y avestruz, cuya prohibición se basa en la ley de protección de fauna silvestre.
El fin de semana hubo dos operativos y subrayó que es necesario ubicar a las personas que delinquen con luz solar, ya que luego se hace imposible. Señaló que se procedió con estos dos casos, uno de galgueros y otro de faena clandestina autorizada por el propietario, que resultó en la detención de un vehículo que transportaba 280 kilos de carne, sin autorización.
No solo se realiza la caza furtiva de animales silvestres, protegidos por ley nacional, sino que ante la frustración proceden con acciones de abigeato.
El último hecho relacionado con abigeato, de modo inusual, se cortó la oreja del animal para que sin caravana no pudiera registrarse prueba alguna del hecho.