Ocupaciones ilegales: una historia que se repite, gobierne quien gobierne
Por Silvano Eric Rosso
srosso@noticiasnet.net
La usurpación masiva registrada esta semana en la cancha de fútbol del barrio Guido, perteneciente al club Defensores del Guido, trajo a la memoria más de una decena de acontecimientos de similares características en los que se vislumbran las dificultades que los sectores vulnerables tienen para el acceso a la tierra y al techo digno.
En definitiva, la problemática del acceso a este derecho trasciende a la política y a los gobiernos de turno.
De hecho, en la capital provincial, han sido varios los casos que grafican esta situación, y en la actualidad son muchos los barrios consolidados, que ha surgido a partir de una usurpación masiva.
Otros, esperan por su reconocimiento y el acceso a los servicios básicos.
Los sucesos del barrio Guido generan además una confrontación entre sectores necesitados, porque al drama de la falta de posibilidades para el acceso a la tierra, se suma el lamento de dirigentes barriales que contaban con ese espacio para la práctica social, deportiva y recreativa: en definitiva, un espacio para llevar a cabo una importante acción de contención, tan importante en los barrios de la ciudad.
La usurpación se produjo durante las primeras horas de la tarde del pasado miércoles, y a pesar del pedido de los integrantes del club para no perder la cancha, esto finalmente ocurrió.
En el lugar trabajo la Policía junto a la Fiscalía, a fin de identificar a los ocupantes.
Se supo que las 30 familias que se sumaron a la toma ya existente, denominada La Unión, están dispuestas a permanecer en el lugar, y que cuentan con la colaboración del resto de los vecinos.
El reclamo del club
Varios de los ocupantes de la cancha del Guido argumentaron su decisión en las dificultades que tienen para acceder a los lotes sociales, e indicaron que el lugar usurpado no tiene ningún tipo de uso ya que el club cuenta con otro espacio otorgado por la Municipalidad.
Sin embargo, esta afirmación fue absolutamente desmentida por las autoridades de la entidad deportiva.
“Claramente hoy no contamos con otro predio, lamentablemente perdimos la localía, si bien como dijimos, entendemos la necesidad de la gente, hoy son ellos los que nos dejaron sin cancha a nosotros”, comunicaron.

Agregaron: “Si bien entendemos la necesidad de mucha gente, de poder obtener su terrenos, hoy ellos nos dejan con una necesidad a nosotros , la de nuestra cancha”.
“Desmentimos los dichos que argumentaron que nuestro club ya contaba con otra cancha, lamentablemente eso no es verdad. Y hoy más que nunca la necesitamos, ya que como todos sabrán, nuestro club sigue creciendo y sumamos las categoría de inferiores. Lo único que pedimos es una solución, porque claramente ahora somos nosotros los que necesitamos una cancha para que nuestros pibes puedan entrenar, puedan jugar y nuestras familias nos puedan acompañar. Ojalá la podamos recuperar, de lo contrario necesitamos una solución”, informaron en un comunicado.
La historia que se repite
El Progreso: comenzó a gestarse en mayo de 2012 en una cancha de fútbol situada en inmediaciones del barrio Gobernador Castello.
En El Cóndor: La toma en el balneario El Cóndor se generó el 1 de mayo de 2012, en día feriado. Varios vecinos que habitan todo el año la villa marítima ocuparon espacios que, de acuerdo al registro catastral, formaba parte de la reserva fiscal del Municipio.
Ina Lauquen: Fue en marzo de 2012. La mayoría de los ocupantes eran personas jóvenes que habitan los barrios aledaños, es decir, el Guido e Ina Lauquen.
Barrio 22 de Abril
En enero de 2016 se produce la usurpación de viviendas terminadas en su infraestructura básica, aunque sin servicios. Se ocupan las 222 casas disponibles.
En el mes de enero de 2017, hubo un intento masivo de usurpación, en los lotes del barrio 22 de Abril, que logró neutralizarse.
El 2 de agosto de 2017, se produce la usurpación en el predio deportivo del Santo Fútbol Club, del barrio Mi Bandera.
En enero de 2019, una nueva ocupación en terrenos aledaños al ex Loteo Silva activó la demanda de tierras.