La Comarca y el Mito de la Caverna
Hugo Vilca, profesor de Historia, prefiere no hablar ni de Viedma ni de Patagones y de entrada refuerza el concepto de Comarca, dijo “somos una región muy nítida, con características muy distintivas” y se refirió a las “diversas corriente migratorias que han enriquecido el acervo de la Comarca”, desde laosianos, coreanos, chinos, “gringos”, además de pueblos originarios a lo que se sumaron episodios o circunstancias excepcionales como la Guerra de Malvinas, que finalmente aquí resultó una suerte de tan lejos y tan cerca, ya que sin un protagonismo directo “vivenciamos todo lo que fue ese proceso, el dolor de una guerra, todo lo que trajo aparejado después”.
El Traslado de la Capital fue otro hito, lo calificó como “único y especial”, una decisión del gobierno del ex Presidente Raúl Alfonsín que se mantuvo en estricto secreto hasta que una filtración periodística en medios nacionales apuró la difusión oficial a toda la población.
Viedma, capital de Río Negro fue fruto del empeño de sus ciudadanos, Vilca explica que para entender la trascendencia del hecho hay que ver a Río Negro como el producto de cinco regiones en puja, cinco regiones de profunda diversidad, la zona Atlántica, la Región Sur, el Valle Medio, el Alto Valle, la zona Andina, en ese sentido y por caso, refirió que abunda la documentación que acredita el fuerte vínculo de la zona andina con Chile superando al que podía tener con el territorio de Rio Negro entonces e incluso con la Nación y es solo con la llegada del Ferrocarril a partir de 1930 que se cierran los lazos con esa región rionegrina.
Los distintos localismos, con sus intereses económicos, pugnaron muy fuerte durante la provincialización a la hora de definir donde estaría la capital en tanto nadie desconocía algunos beneficios que esto podía aparejar como ser asiento de todo el Gobierno con su burocracia y sus puestos de trabajo, manejo del presupuesto sin sospecha de discrecionalidad pero asumiendo que la capital tendría algún beneficio extra en cuanto a infraestructura.
En 1957 la Convención Constituyente dispuso que la capital estuviera en Viedma pero se trató de una decisión provisoria, para Vilca fue una “solución controversial pero la única posible porque había otras cosas a discutir en ese momento”, y en su relato expresó que recién durante el gobierno de Mario Franco se dio un cierre y en una sesión muy concurrida en el Centro Cultural, en el marco de intereses divergentes como los del Alto Valle que la reclamaba para si en tanto motor económico de Río Negro, incluso Bariloche con un tono menos corporativo, también reclamó ser sede o voces del Valle Medio que recordaron haber sido sede durante la gran inundación y apelando a que resulta geográficamente una alternancia entre los dos polos, Viedma y Roca, fue que se declaró definitivamente a Viedma como capital de Río Negro.
Ajustado a los hechos, la fundación es en la margen sur del río, frente al actual Centro Cultural, sin embargo, la primer gran inundación en 1779, obliga al traslado del fuerte, bastante precario, suerte de empalizada, con todos los habitantes jaqueados permanentemente por el agua no solo del rio sino además por la laguna del Juncal, esto explica porque la costanera fue poco apreciada por muchísimos años.
A mediados de siglo XIX se retoma el acercamiento entre ambas márgenes del rio con un servicio de embarcaciones y por fin “con Alvaro Barros cuando designa a Viedma como capital del Territorio Nacional de la Patagonia”, Viedma recupera una trascendencia opacada por Patagones.
“El desafío de Viedma hoy es reconvertirse”, afirma y apunta a una “economía más diversificada”, sostiene que “no depende solamente del Gobierno porque siempre entendemos que los únicos responsables son los gobiernos municipales o provinciales” y en el mismo párrafo señala que “somos los propios viedmenses y maragatos quienes tenemos que definir qué tipo de proyecto de desarrollo queremos para nuestra Comarca”
Si bien aún reunidas en una Comarca, sigue siendo una localidad mensurada como pequeña, la activa vida cultural que generan dos sedes Universitarias además de la oferta de carreras de las bonaerenses Universidades del Sur y del Sudoeste, privadas, Institutos Superiores, la convierten en una suerte de reedición del Mito de la Caverna con ciudadanos que ya no pueden dar marcha atrás frente al sol, al conocimiento, a la información.