2020-04-19

Llegaron viedmenses varados al iniciarse el aislamiento, y con ellos, decenas de historias

Alegría por el reencuentro, y bronca por el maltrato recibido en redes sociales. Deberán permanecer en absoluto aislamiento por dos semanas

Con el arribo de un micro de La Plata, llegaron a la ciudad decenas de viedmenses que quedaron varados fuera de la ciudad al iniciarse el aislamiento.
Y con ellos, gran cantidad de historias, tristezas por la situación, alegrías por el reencuentro, y broncas por el maltrato que personas desconocidas le han dispensado por las redes sociales. 

Tras detenerse el micro en la terminal, comenzó un celoso operativo sanitario, que fue superado por todos con absoluta normalidad. 
El regreso tiene una condición: absoluto aislamiento por dos semanas.

La vuelta

“Nos avisaron dos horas antes”, dijo AB, que armó todo rápidamente. Llegó a la Terminal de La Plata en donde estaban el SAME y la policía y subraya “todos nos trataron re bien”, como si hubiera espacio para ser maltratados...confusiones pandémicas, sin dudas.

Desinfectados con pulverizaciones de tres líquidos distintos en el cuerpo, las zapatillas y los bolsos, luego les controlaron la temperatura. ¡Llegar a casa!, tan simple como el café con leche, tan necesario como el aire.

En Pedro Luro firmaron algo aunque no sabe bien que. Claro, ¿que importancia podía tener a esa altura?

Llegaron a la terminal y ya sabían de un poco amigable trato en las redes. La condición humana se expresa con transparencia en los momentos más delicados. Dice AB que entonces vieron a los periodistas que sacaban fotos y se sintieron invadidos. La profesión paga siempre cuentas que no le corresponden.

Para que no quedaran dudas, subrayó “tengo que quedarme aislada en mi pieza. A mi mamá ni siquiera la pude saludar. Todo lo que yo uso está separado, mi ropa se metió a lavar apenas llegué, el baño se desinfecta con lavandina”.

Que es bueno estar en casa, seguramente no sea un tema de debate, en esa línea habla de los padres que no podrían afrontar hoy el costo de un hijo afuera o los temores que genera la distancia con esos que nunca dejan de ser los pequeños hijos y aún así, la joven se detiene para ponerse en el lugar de esos otros que hubieran preferido que no volvieran.

La historia en La Plata es casi similar en todos los casos, un respetuoso cumplimiento de la cuarentena. Se entiende mejor al pensar que estaban solos, nadie más para cuidarlos, para decirles que no, por primera vez y de modo brutal, la vida en sus propias manos.

A pesar de todo, AB asegura que sobrellevaba la situación pero eran sus padres quienes estaban ‘desesperados para que venga, de hecho mi mamá, cuando le dijeron que podía venir, ni siquiera me preguntó, básicamente me obligó a venir porque obviamente los padres están asustados‘

“Estoy contenta”, aunque las condiciones de aislamiento en su casa natal sean severas. AB solo lamenta que haya quienes piensan que volvieron para “comer comida casera y dormir en nuestra cama y la verdad es que no es así, es una situación horrible” y reflexiona, “estar solo allá es horrible”.

GS recuerda haber dejado Viedma el 14 de febrero, una fecha tan publicitada comercialmente que de seguro es difícil de olvidar. Se fue con “la idea de trabajar y empezar a estudiar algo a mitad de año” y las cosas iban bien, como había planificado, “hasta que todo empezó a ponerse más serio”, obligándolo a permanecer en la vivienda que compartía con otro estudiante.

Tan joven y tan que la realidad lo desviste dice “acá tengo la posibilidad de estar en casa y no seguir gastando plata”, entendió abruptamente que el futuro, en términos económicos, no tiene chances de mejora y que esta podía ser su única oportunidad de volver.

El juvenil pero firme tono de voz cambia cuando alude a los dichos en redes sociales, esos que apuntaron al regreso de estos estudiantes varados en La Plata, es ecuánime, les concede el privilegio de razones que no tuvieron una recíproca. Un debate dispar de solo pensar en las edades.

“Ahora ya estoy en casa y voy a cumplir la cuarentena si o si”, afirma, la voz se alegra cuando cuenta que todavía no está seguro de que quiere estudiar este joven que finalmente se sostenía con sus propios ingresos en una actividad vinculada a la gastronomía.

A GS los papás, aunque visiblemente preocupados, lo dejaron optar, pero sabía que tanto a sus padres como a él mismo, la situación económica los iba a condicionar, ninguno ignora lo que puede sobrevenir y esto le permitió decidir la vuelta que asegura es temporal. 

“Me vine sin saber cuándo vuelvo” y al mismo tiempo admite que trajo muy pocas cosas y luego señala “fue como aliviador llegar”, a pesar de que “no pude tener contactos, no pude abrazar a mis papás ni a mis hermanos” y de inmediato la voz brilla porque dice “tengo cuatro perros, eso sí estuvo lindo, verlos de nuevo. Una justamente es mía y me recibió muy bien y eso me re gustó, me llenó un poco el corazón”.
 

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