Con la obligatoriedad del uso del tapabocas, muchos creen que tienen permiso para circular
Por Silvano Eric Rosso
srosso@noticiasnet.net
El aislamiento social, preventivo y obligatorio, continúa con los mismos alcances a los dispuestos en el inicio, aunque el fiel cumplimiento a la disposición de las autoridades políticas, es todavía una cuota pendiente.
Esta semana se observó un importante incremento del movimiento social, y se teme que siga aumentando progresivamente, pese a que rige la cuarentena obligatoria.
A la par se observa un importante cumplimiento de otra de las exigencias, que en Río Negro rige por decreto, sobre el uso obligatorio del barbijo o tapabocas, como medida preventiva para evitar el avance del coronavirus.
Tal es así que hasta parece que muchos entendieron que solo basta con taparse la boca y la nariz, para poder salir libremente a las calles.
Son varias las muestras para reasegurar que el movimiento social se ha intensificado, y por más voluntad que las fuerzas de seguridad pongan en los operativos que también son intensos, no alcanzan para volver a un cumplimiento más estricto observado hace un par de semanas.
De hecho, las autoridades sanitarias entienden que la no existencia de casos de Covid-19 en la capital rionegrina, pese a haber tenido el primero de la provincia y el décimo del país, se debe en gran parte al buen comportamiento registrado entonces.
Pero esta semana muchos de esos comportamientos cambiaron, y generaron enojo.
Uno de los enojados: El intendente Pedro Pesatti, quien en un mensaje publicado en las redes sociales denunció la existencia de personas que acuden a la trampa para justificar su salida.
¿De qué forma?, sacando un turno para ser atendidos en un banco, al que nunca acuden.
Hace una semana, el presidente Alberto Fernández anunciaba la continuidad de la cuarentena hasta el 27 de abril, inclusive, y otorgaba la posibilidad de flexibilizar el aislamiento en aquellas ciudades donde el peligro de contagio no están elevado, siempre y cuando las autoridades de esas ciudades presenten un plan de contingencia para garantizar el escaso movimiento y la salud de las y los ciudadanos.
Sin embargo, desde el principio se dijo que Viedma no estará en la lista de localidades que solicitarán la flexibilización al gobierno de la Nación.
Por el contrario, esta semana se iniciaron medidas tendientes a profundizar los cuidados, y los operativos que conduzcan a la menor circulación de personas posibles.
Todo esto en un marco de reaperturas de bancos, de vueltas a la obra pública y de nuevos permisos.
Pese a que todo sigue como al principio, se observó un importante incremento del movimiento social en la capital rionegrina.
Esta situación es altamente observable en horas tempranas en el acceso a la ciudad por el puente Basilio Villarino, único puente habilitado, por tiempo indeterminado, para unir la ciudad con la vecina Carmen de Patagones.
También en el centro y en las calles principales de acceso a los barrios.
El movimiento es intenso en la mañana, y esta afirmación cobra relevancia a partir de las largas colas que todos los días se observan en los supermercados, en los mercados de autoservicio, en las ferreterías, en el correo, etc.
Si bien es cierto que hay trámites que son impostergables, el nivel de movimiento es excesivamente mayor al de las personas que obligatoriamente necesitan dirigirse a estos centros habilitados para tramitar sus urgencias.
Otro dato que corrobora que el comportamiento ha cambiado en detrimento de los objetivos fijados por las autoridades sanitarias, es el aumento de las detenciones de personas que infringen la cuarentena, y no tienen argumentos válidos para certificar su permanencia en la calle.
El enojo del intendente Pedro Pesatti
“Francamente no me gustó nada lo que vi hoy en Viedma. Y lo vengo viendo desde hace unos días: mucha circulación, muchos autos, muchos autos en la calle”, dijo el intendente, y agregó: “Me parece que no hay necesidad de que estemos transitando tanto en un momento tan especial como el que nos toca vivir”.
“Además uno va descubriendo esas sutilezas que se van buscando para poder eludir el orden sanitario que está vigente, la más nueva de todas, pedir un turno en un banco para ir a otro lado. De esta forma tiene el que pide un turno un salvoconducto si en la calle la Policía o la fuerza pública le requiere el pase para andar transitando”, denunció el intendente.
“Que no tengamos un caso hoy no significa que Viedma no esté en peligro. Tuvimos el caso número diez del país. Por suerte, no hubo más contagios que el de la persona que estuvo afectada por el Covid 19.
Pero Viedma está en peligro. No olvidemos esto. No estamos fuera del mundo. Estamos en un mundo con una pandemia”, continuó el mandatario comunal.
Pedido
“Ahora para enfrentar esta enfermedad, sabemos lo que tenemos que hacer, que es cumplir estrictamente con la cuarentena, cumplir con el aislamiento social, preventivo y obligatorio; y el distanciamiento social. Y cuando salimos a la calle para hacer cosas que estén debidamente justificadas, tenemos que usar también ahora, obligatoriamente, el tapabocas. Pero tenemos que cumplir todo esto porque si no cumplimos después no podemos andar quejándonos”,agregó Pesatti.