Hay un alto acatamiento al uso de barbijos pero mucha circulación
Desde este lunes, cuando el uso de barbijos se hizo obligatorio por un decreto de la gobernadora Arabela Carreras, en la ciudad de Viedma se observa un alto acatamiento a ésta medida.
En cada calle de la capital donde hay vecinos se pueden visualizar tapabocas de fabricación casera o los que están en ventas en las farmacias locales.
Este dato positivo, lamentablemente se empaña con el exceso de circulación en la vía pública, con justificaciones de salidas engañosas de por medio.
El propio intendente Pedro Pesatti expuso su desazón por el tráfico peatonal y vehicular y recordó que Viedma tuvo el primer contagiado de la provincia y el número 10 a nivel nacional.
"Francamente no me gusta nada lo que estoy viendo en Viedma, y lo vengo viendo desde hace unos días: mucha circulación, muchos autos" opinó y completó: "Me parece que no hay necesidad de que estemos transitando tanto en un momento tan especial como el que nos toca vivir".
También es cierto que hay mucha aglomeración de personas por trámites que no se pueden postergar, como los pagos en el Correo, las acreditaciones de dinero en los bancos o el abastecimiento en súper. Aunque sobre éste último punto no se está cumpliendo la lógica de comprar una sola vez por semana.
En estas largas colas tampoco se lleva a cabo el distanciamiento mínimo de un metro y medio entre personas e incluso se usan mal los tapabocas. Hay que recordar que éstos deben cubrir totalmente la nariz y la boca, y si son de fabricación casera se debe colocar un filtro de papel tisú en el medio.