2020-03-15

Se cumplen 69 años de la partida del inmortal Don Zatti

Dedicó su vida al cuidado de los demás y su memoria sigue intacta en la comunidad de Viedma.

Este domingo 15 de marzo se cumplieron 69 años del último adiós a Don Artémides Zatti, quien todavía sigue en la memoria de la comunidad toda. 

Fue bautizado como El Enfermero Santo de la Patagonia y fue consagrado por el Papa Juan Pablo II por un milagro que fue confirmado por la Sagrada Congregación de los Santos en Roma. 

Muchos historiadores cuentan que su vida dedicada a salvar vidas tuvo su origen en una promesa que le dedicó a Dios, cuando lo salvó de un tuberculosis en 1902. 

Desde entonces, la figura de Zatti fue sinónimo de entrega por los demás, de amor por el prójimo y de vocación pura, con la vinculación de los salesianos que llevaron a cabo una obra fundacional en materia educacativa y de salud, en la ciudad de Viedma. 

Dedicó su tiempo al cuidado de los enfermos, no solo llevando sus conocimientos y la medicina de entonces, sino también esa palabra de ánimo que todo padeciente necesita para superar la instancia.

Recorría incansablemente la ciudad en una bicicleta y así lo retratan miles de dibujos estampados en las escuelas. 

Desde hace dos años, se realizó la puesta en valor del monumento que Zatti tiene en el hospital que lleva su nombre, en la histórica esquina de Rivadavia y Guido.


El intendente Pedro Pesatti recordó este día de Zatti y señaló: “Desde muy niño, en el recuerdo de mis padres y abuelos, comencé a escuchar el nombre de don Zatti, siempre desde la gratitud y la admiración por su actitud solidaria con los más débiles, por su constante presencia al lado de los enfermos en cualquier hora y lugar”. 

“Con el delantal de enfermero atado a la cintura y su caja de agujas, debía pedalear largas distancias para atender a la población repartida en las cientos de quintas que existían a orillas del río” dijo y expresó: “Como decían los viejos viedmenses que lo conocieron, Zatti fue un santo en vida...”

 

Don Zatti 


Nació en Italia, y como parte de la época, vino de adolescente a Argentina para escapar del drama del hambre y la desocupación en Europa.


Desde el puerto de Buenos Aires, en 1897, se trasladaron a Bahía Blanca, donde trabajó en una fábrica de baldosas. Frecuentaba la la Parroquia Nuestra Señora de la Merced en Bahía Blanca, atendida por salesianos.


En 1902 contrajo tuberculosis y viajó a la ciudad de Viedma para curarse.


Allí le hizo una promesa a la Virgen María que si se curaba de su mal se consagraría al cuidado de los enfermos en el entonces Hospital San José de Viedma.


Repuesto de su enfermedad comenzó con su largo peregrinar como enfermero de los pobres.


Trabajó durante 48 años en el Hospital San José.


El 19 de julio de 1950 cayó de una escalera, y en ocasión de ese accidente se manifestaron los síntomas de un cáncer que él mismo diagnosticó.


Continuó con el cuidado de su misión durante unos meses hasta que su enfermedad lo incapacitó, aunque mantuvo su lucidez hasta el final.


Falleció el 15 de marzo de 1951 a los 70 años de edad.


Sus restos descansan en el Instituto San Juan Bosco de Viedma.

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