Enterate cuáles son las zonas habilitadas como balnearios
Durante los días con altas temperaturas y vecinos, vecinas y turistas buscan disfrutar de las costas del río y el mar. Ante esto, es importante conocer los espacios habilitados como balnearios, con presencia vital de guardavidas en Viedma y El Cóndor.
El servicio está conformado por 60 guardavidas, quienes desempeñan sus funciones de 14 a 20 horas.
En el caso del mar, cumplen sus tareas hasta el último día de febrero y hasta el 15 de marzo, en la zona del río.
Los dos sectores habilitados como balnearios que cuentan con el servicio de guardavidas en la ciudad capital, establecidos por las ordenanzas 5814 y la 7461, son: la avenida Raúl Alfonsín, desde el Boulevard Ayacucho hasta calle Moreno; y la avenida Basilio Villarino y su prolongación Francisco de Viedma, desde Belgrano a Mitre.
En tanto, en el balneario El Cóndor los espacios son la playa denominada “Bajada de Cailotto”, aproximadamente en el sector comprendido por la prolongación de las calles 79 y 75; la playa “Central”, entre la 71 y 65; espacio que incluye el sector delimitado por la 59 y pasaje peatonal Cornalito; y la playa “El Faro”, alcanzada por el fin de la zona anterior, con rumbo sudoeste hasta el inicio del acantilado.
Disfrutar las costas con seguridad
Jorge Álvarez, a cargo de los guardavidas del río margen Viedma, brindó una serie de recomendaciones a la hora de ingresar al agua.
En este sentido, pidió que los vecinos se bañen exclusivamente en sectores habilitados como balnearios, que son los que cuentan con servicio de guardavidas.
Además, que observen las banderas de estado de río o mar, mientras que si van con pequeños que estén alerta y no perderlos de vista, ya que son quienes suelen sufrir con mayor frecuencia inconvenientes en el agua.
Durante lo que va del año, la temporada marcha con tranquilidad, con escasos rescates en el agua.
El único hecho donde verdaderamente hubo riesgos de vida fue el 12 de enero pasado, cuando un hombre caminaba por debajo del acantilado de El Espigón y fue golpeado por piedras.
En esa ocasión, el joven ingresó a la guardia del hospital de Viedma con politraumatismo producto del incidente. Al momento de ingreso se encontraba lúcido, orientado en tiempo y espacio con lesiones leves y fractura en el tabique nasal.
Por este motivo, a todo lo indicado anteriormente, hay que sumarle que no se deben acercar a los acantilados dado que sus desprendimientos son impredecibles.
Todos los sectores están señalizados con cartelería que advierte sobre estos peligros.