2019-11-16

Los frutos secos marcan una tendencia en nuestra región

Las exportaciones crecieron en un 38 por ciento, pero los éxitos llegan luego de siete u ocho años de las plantaciones por lo que es una inversión a largo plazo.

Por Fernando Manrique

fmanrique@noticiasnet.net

En un tiempo económico donde todavía cuesta acomodarse, los frutos secos en nuestra provincia son una excepción a las generales de los demás rubros, pues las exportaciones crecieron en un 38 por ciento durante 2018.

De igual manera, las plantaciones recién empiezan a recogerse a los siete u ocho años de haberse sembrado, por lo que los productores hacen una inversión a largo plazo en un país que cambia todos los días.

Todo a pulmón

El presidente de la Cámara de Productores de Frutos Secos del Valle Inferior, Daniel Quintero, dialogó en Toca Madera por Radio Noticias sobre el crecimiento exponencial de la producción y el detrás de escena de la actividad.

En cuanto a cómo se consiguió esta evolución del sector, expuso: "Se ha logrado con gente que invirtió porque generalmente se hicieron con fondos privados. El tema de los frutos secos es que cuando vos lo tenés está bárbaro porque es un elemento que no es tan perecedero como otros productos como la cebolla, como productos hortícolas o las frutas, pero es un fruto que da a los siete u ocho años de haberlo plantado. O sea, son siete u ocho años que vos tenés que apostar a futuro en un país como Argentina donde no sabes lo que pasa de acá al mes que viene”.

Agregó en ese sentido: “Hay una cantidad de hectáreas que ya se están produciendo, que son muy interesantes y que hacen al valle de Viedma como un lugar donde no tiene el perfil de frutos secos pero va en ese camino. Hoy por hoy hay 1200 hectáreas de frutos secos, fundamentalmente hay 700 de nueces y 500 de avellanas".

Añadió además: "Inicialmente hubo más nogales en la zona, por una cuestión histórica en Argentina no habían avellanas teóricamente porque la avellana es bastante complicada. El avellano es un arbusto, no es un árbol, y es un arbusto que es hermafrodita y que se poliniza a través de otra variedad que no es la misma. No todas las variedades polinizan a otras variedades y eso no estuvo bien estudiado hasta la década del 50 en el mundo. Quien empezó acá en la zona fue (Juan) Rolca y después el gran impulso lo hizo la empresa Ferrero Rocher cuando se instaló en la zona, Ferrero es la gran empresa de avellanas en el mundo".

Ante la complejidad que conlleva producir frutos secos, detalló: "El avellano para que tenga forma de árbol hay que darle esa forma, como arbusto tira un montón de ramas y entonces vas dejando dos formas: una con eje central que es un solo tronco o con tres o cuatro que es la forma italiana. Acá en la zona hay de los dos tipos. El nogal sí es un árbol conocido, más estable como producción".

Dificultades de la producción

Uno de los ítems que genera dolores de cabeza son los insumos: "Son altos, todo viene en dólar por supuesto, todo fertilizante o agroquímico viene a valor dólar y se actualiza al momento del pago según el dólar del día".

Por otro lado, remarcó que los ojos están puesto en un país ubicado a más de 13 mil kilómetros del nuestro: "Los precios van variando, en avellanas el gran productor mundial es Turquía y cuando Turquía tiene una sequía o inundación o lo que sea, el valor de la avellana cambia totalmente. Cuando hay mucha producción baja y ese valor que marca Turquía en el mundo es el que marca el precio en todos los países”.

Hoy por hoy el kilo de avellanas con cáscara está en 3 dólares a nivel internacional, pero en un momento llegó a estar el doble y el año que viene no se sabe qué pasará.  

Mientras que la nuez es más estable, pero tuvo un problema el año pasado cuando a Chile le falló La India, uno de los grandes compradores del vecino país. Entonces gran parte de las nueces producidas allí se volcaron en Argentina y el precio cayó por el piso.

Además de la fluctuación del mercado, las heladas también son temerarias para la producción: "Nuestros grandes fantasmas son las heladas, este año hasta ahora venimos muy bien, esperemos que se mantenga, ya es muy difícil pero nunca se sabe, siempre hasta diciembre hay algún peligro. Las heladas generan pérdidas que son en mayor o en menor medida según la helada. Hubo un año, creo que fue hace seis años, donde no quedó nada de nuez ni de avellana, creo que fue un 24 de octubre y hubo durante cinco horas 4 grados bajo cero. No quedó nada de nada".

Valor de la promoción

Consultado sobre la difusión del producto, Quintero opinó: "No hubo un trabajo marketinero ni mucho menos, un gran impulso lo hizo el Cluster de Río Negro y Neuquén. Cluster significa que es la integración de toda la cadena productiva, desde el que vende insumos, el que hace los plantines, el productor, el que lo comercializa, la cadena completa. Y el cluster ayudó bastante a difundir el tema. De hecho, se hicieron importantes obras tanto en el Valle Medio donde se hizo un secadero para los productores de nueces de la zona. Y acá tenemos el Centro de Servicios para el Agregado de Valor a la Producción en El Juncal. Este año lo maneja la Cámara y hay una clasificadora, una tamañadora de nueces y una peladora de nueces. Esa peladora de nueces la probamos con avellanas y funciona bien, así que es una peladora de nueces y avellanas y se están agregando cuestiones como envasado y como producción de aceite, fundamentalmente de nuez".

El agregado en valor al producto ya cosechado marcó un antes y un después porque se les dan certezas sanitarias a los consumidores, que en el caso de las avellanas hay una demanda sustancial internamente.

El productor dijo sobre el mercado cautivante: "Es muy diferente en nueces y en avellanas. En avellanas el mercado interno no está satisfecho, el 60 por ciento sigue siendo importado, entonces hay demanda interna y es el mejor mercado que tenemos. De todos modos, todo lo que se vende a Ferrero es exportación, todas las avellanas que compra Ferrero cambia el valor según la calidad y según la variedad, las mandan a Chile para el proceso final de descascarado y se exporta. En el mercado interno va a dietéticas, productoras de chocolates y helados".

Los frutos secos y su lugar en la alimentación es otro punto a favor. "Cuando pensas en frutos secos pensas en salud, en bienestar, en comer bien y no comida chatarra y eso va creciendo. Todos los años tiene un mayor reconocimiento comer sano y bien y los frutos secos están arriba de la pirámide. Yo creo que en cuanto a consumo no hay techo, el techo pasa por el costo, no es un alimento económico, son alimentos que tienen un alto costo para el consumidor porque tardas ocho años en producirlo, hay un alto costo anual en insumos, la mayoría hacemos cosecha manual que es muy caro, hay algunas máquinas pero todavía no están al alcance de la mayoría de los productores. Pero la demanda a nivel mundial crece todos”.

Puntualmente sobre los avances en la zona, destacó: "La evolución está totalmente concadenada al valor del dólar, cuando el dólar está muy planchado la producción no vale nada, cuando el dólar tiene algún valor aunque sea mínimo ya levanta la cabeza”.

En síntesis, los frutos secos tienen múltiples variantes cuyo crecimiento merece celebrarse. En primer lugar, ya se piensa en una producción con peso propio y esto representa la generación de empleo genuino cuando muchas otros mercados cerraron sus puertas.

En segundo lugar, los consumidores de nuestra provincia pueden disfrutar de un producto con la misma calidad del que se exporta en otros países y esto mismo provoca una mayor concientización sobre el comer sano.

Por último, y no menos importante, se han volcado importantes inversiones para que la actividad siga en franco aumento por lo que se seguirá hablando sobre los frutos secos durante un buen tiempo. 

Entrevista radial 

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