Honor a la identidad: Viedma era declarada capital definitiva
La historia forjó también una diversidad de contextos, muchos de ellos adversos, donde la ciudadanía supo transcurrirlos sin perder el norte y la identidad de capital.
Este 20 de octubre, se cumplen 46 años de uno de los acontecimientos más importes: la sanción de la ley Scatena, que significó la declaración definitiva de Viedma como capital de la provincia de Río Negro.
El nombre responde al entonces legislador Dante Scatena, encargado de redactar el proyecto de ley y buscar los acuerdos con todas las bancadas, y cumplir así uno de los objetivos que se había fijado el entonces gobernador Mario Franco en su plataforma de campaña.
Fue el cierre de un largo proceso que tuvo un sinfín de aristas.
La última de ellas había comenzado en 1955, con la ley que convertía a Río Negro en provincia, dejando de ser territorio e iniciando la búsqueda de la autonomía.
Esa independencia obligaba a redactar la constitución, y fue ahí cuando los constituyentes no lograban los acuerdos necesarios para establecer la sede de las autoridades.
Fue entonces cuando los viejos contrapuntos, entre Viedma y el Alto Valle cobraron más rigor.
Transcurría el año 1957, y para no estancarse en la cuestión, sabiendo que urgían las leyes de la organización provincial, se optó definir la capital más adelante, sin saber que lo que venía era una larga noche de dictadura.
Pero el 20 de octubre de 1973 finalmente se sancionó de la ley 852, que declaró a Viedma como capital definitiva de Río Negro.
Fue la forma de completar el proceso de organización del Estado de la Provincia, que se inició en 1957, en el inicio de la democracia condicionada con el dictado de la constitución.
Viedma antes, había sido la capital del gobierno de la Patagonia, y sede administrativa (capital) del territorio de Río Negro.
También a partir de la provincialización, fue nombrada capital provincial provisoria, a la espera de la ley que tardó en aprobarse más de 18 años.
13 años después de aquel logro, un visionario presidente de la Nación la imaginó como capital de todos los argentinos, aunque esa sigue siendo una cuestión pendiente.
Octubre y la capitalidad
El 11 de octubre de 1878 cuando se creó la gobernación de la Patagonia fue esta ciudad declarada su capital, de aquel gigantesco territorio que cubría desde los ríos Negro y Neuquén hasta el Cabo de Hornos, y desde la Cordillera hasta el Océano Atlántico.
Siempre en octubre, pero el día 18 del año 1884, se creó el territorio nacional de Río Negro con capital en Viedma.
Pasó 1973 para saldar la histórica deuda. El 20 de octubre se sancionó la ley 852, que declaró a Viedma como capital definitiva de Río Negro. Así, se completó el proceso de organización del estado de la Provincia, iniciado en 1957 con el dictado de su primera constitución, y 1955 cuando por una ley nacional del entonces gobierno peronista, llegó la provincialización -junto a otros- del entonces denominado Territorio Nacional del Río Negro.

La adversidad como contexto continuo
Desde los albores de la fundación, los contextos adversos fueron una constante.
Ese mismo año -1779- una gigantesca inundación obligó al traslado de los primeros asentamientos hacia la margen norte del río Negro.
Más de un siglo después, sigue conservando Viedma su jerarquía de capital, hasta que en julio 1899 se produce una nueva y destructiva inundación, obligando a las autoridades a trasladarse a la localidad de Choele Choel, ya que Viedma había sido arrasada por la estrepitosa crecida.
Después de nueve meses de incertidumbre el 27 de abril de 1900, a casi un año de la tragedia, el entonces presidente Julio A.Roca promulgó el decreto restituyendo a Viedma su condición de capital.
En 1957, siendo ya Río Negro una provincia más, resurge la polémica por el lugar definitivo de las autoridades de gobierno.
La discusión se polarizó por quienes pretendían trasladarse a General Roca, y por los vecinos que en Viedma hasta marchaban por mantener la identidad de capital intacta.
Un principio de solución surgió entonces: designar a Viedma como capital de manera provisoria, hasta que se dicte una ley que no debería demorarse más de cinco años.
Era una solución precaria porque amenazaba con postergar en forma indefinida en el tiempo la decisión que debida corresponder a los representantes del pueblo.
En los últimos 60 años, Viedma ha sido cuna de un solo gobernador: Edgardo Castello.
En la más cercaba contemporaneidad, las crisis globales hicieron mella con los constantes ajustes, y existieron personajes que desde la mas altas responsabilidades del poder, descalificaron a la ciudad y a sus ciudadanos con leyes de prescindibilidad y disponibilidad.
En un contexto político próximo a modificarse, las expectativas crecen en torno a un despegue definitivo.
La observación de Pedro Pesatti, intendente electo

El intendente electo Pedro Pesatti, aprovechó la oportunidad para dejar un mensaje en el Día de la Capitalidad. Se refirió a la ciudad que encuentra a poco menos de dos meses de asumir su nueva responsabilidad, y a los objetivos que se ha fijado para consolidar el rol de capital.
En diálogo con Noticias de la Costa, Pesatti dijo que "el rol de Viedma como capital es lo más constitutivo que tenemos".
"Viedma a partir de que se transforma en capital definitiva de la provincia asume una responsabilidad que pasa a ser la más importante de todas", agregó el futuro mandatario comunal.
Remarcó que "todas las ciudades tienen distintas funciones: algunas son industriales, otras turísticas, otras ciudades relacionadas a la producción de materias primas, pero esta ciudad es la capital de la provincia, por lo tanto su principal función se desprende de esa condición, lo que no significa que es todo lo que tengamos que ser".
"El principal desafío para que funcione Viedma como capital y que pueda ejercer nítidamente su liderazgo en el resto de la provincia, es que crezca en otros sectores que hacen a su desenvolvimiento, para que la fortaleza como capital sea absolutamente elocuente", dijo el además actual vicegobernador.
Al respecto mencionó "la necesidad de crecimiento que debe experimentar Viedma en el plano de la producción, del trabajo, y del desarrollo de todas las actividades que estén vinculadas a la producción de alimentos, al turismo, y también a aspectos que hacen a su desarrollo político y cultural".
"La Viedma que nosotros necesitamos construir es una Viedma que no debe perder de vista que su principal función es ser la capital de la provincia, ser el representante del conjunto de los rionegrinos, ser la ciudad que resume lo que la provincia es, debemos ser conscientes del semejante rol que tenemos y que por el cual luchamos tanto", continuó Pesatti.
Mencionó también su condición de ciudad administrativa, y remarcó que "una capital de provincia debe ser una eficiente ciudad administrativa, es su principal función, y como ciudad capital tiene que desempeñar ese rol con la mayor eficiencia".
"Por el solo hecho de ser capital Viedma tiene un lugar en el mapa que de otra forma no lo hubiese tenido. Tenemos los viedmenses que integrarnos fuertemente con la provincia, no basta con ser capital para estar integrados, tenemos que tener una acción de todas las fuerzas que hacen al campo del comercio, de la producción, de la cultura, para que no nos vean como muchas veces sucede como una ciudad que no aporta absolutamente nada al resto de la provincia. Viedma debe ser una ciudad que no solamente agote la actividad de la administración pública, sino con distintas actividades que se vinculan al comercio, la construcción, el IDEVI, todo eso hay que ponerlo en relieve para que Viedma tenga una valoración que muchas veces no ha tenido", continuó el intendente electo.
Por último, sobre la ciudad que recibe, dijo que "está muy desordenada y desorganizada". "Probablemente sea un signo de estos tiempos producto de un corrimiento del Estado que ha perdido la centralidad en la institución que debe organizar todo desenvolvimiento de la comunidad. Necesitamos que el Municipio vuelva a ser el único eje de la ciudad", finalizó.